miércoles, 16 de marzo de 2016

Ratoneando en Rubicera.

Sabado 12 de Marzo de 2016.


Durante la semana nos cruzamos mensajes intentando consensuar una actividad de vivac para el fin de semana, pero la situación de los ríos que hay que cruzar y explorar no es muy adecuada y parte de los exploradores tienen que pasar previamente por al antiguo vivac a recoger sus sacos y demás.
Finalmente solo estamos tres comensales a la barra de Margari para tomar el café camino de Rubicera, Zape, Moi y yo, que hemos decidido hacer una salida de día para recuperar el material del antiguo vivac y terminar algunas escaladas y travesías, que se han dejado pendientes en los primeros tramos de las galerías de Rubiceranew.
Llegamos al boca sobre las 11:30 sudados pero no mojados y con la nieve en las laderas de enfrente. Para las 12:00 estamos entrando y recorremos el hiperconocido camino con la guinda del paso de los bloques para calentar la espalda.

Llegamos al primer objetico del día, una dura escalada por una pared extraplomada de 10 m., que Zape comienza mientras


Moi se va en busca de los sacos hasta el viejo vivac.
La escalada se culmina pronto pero el resultado es decepcionante y el supuesto tubo no es más que una oquedad en el techo de la gran galería.

Zape realiza varios ejercicios gimnásticos para desmontar la escalada, mientras Moi regresa muy cargado con varios sacos y bolsas de ropa radioactiva de Wichi.
Nos encaminamos al segundo punto de revisión en un meandro oculto bajo los bloques del cañón y en el que dejaron pendiente una travesía al otro lado de un pozo.
Entramos en el meandro que no conocía y que es amplio y de bonita factura .El pozo chimenea trae mucha agua, pero no me da problema para instalar un anclaje y pasar al  otro lado, donde el amplio hueco con buena pinta también resulta un fiasco, no siendo más que eso, una oquedad sin continuación.


De Salida del meandro, Moi instala un pozo que pensamos conduce al nivel inferior del cañón ya conocido y efectivamente es así, por lo que desequipa y nos vamos hacia la calle.



Pero para Zape una excursión tan corta no es bastante, así que al bajar el pozo de unión se fija en un nivel de bloques que hay a media altura. Se sale de la cuerda y avanza por los bloques haciendo alguna escalada más que delicada. Nos grita y dice que se puede avanzar a esa altura , pero baja y llegamos a nuestro depósito de material, donde lo pensamos y como nos da miedo decirle a Cristobal que hemos salido tan pronto, decidimos volver a subir y revisara el nivel, aunque pensamos que nos llevará a zonas ya exploradas por la SEII.
Remontamos la cuerda y esta vez asegurado con cuerda, Zape alcanza su punta de exploración, seguido por nosotros dos, que alucinamos con la escalada y destrepe expuestos que ha realizado el orangután de Castro.
Se instala un salto de unos 6 m. y un suelo de bloques lleno de agujeros que conducen al fondo del meandro se ve cortado por un agujero más amplio, donde vemos spit de la SEII. De todas formas cruzamos y subimos una rampa de bloques que nos conduce a las galerías laberínticas de donde parte la gatera de Merinuco.
Volvemos desequipando y esta vez cumplido el horario de trabajo, nos vamos para la calle donde llegamos sobre las 20:00.
Paseo nocturno por las cornisas y llegamos al coche cuando el frío empieza a aumentar, por lo que nos apresuramos en busca de un bar y de los amigos que han pasado un bonito día en la nieve en lugar de un agujero infecto como nosotros… Como diría “alguien”, es que sois “Bobos” o “muy bobos”.
 

lunes, 25 de enero de 2016

La Maza, siguiendo el río - La gran Migración capitulo II

Domingo 03-01-2016



Wichi por fin tiene un día libre y queda con Cardin y Ruben del Transmiera para ir a la Maza, con idea de remontar el rio que llega por el estrato arenisco de Rueñes.
En la última visita de Cardin a esa zona, remontó unos 200 m. y lo dejó en una alta chimenea en la que para seguir el río se precisaba una escalada.
El tiempo da algo de lluvia, pero también viento, por lo que como ocurre este invierno en Cantabria, no está nada claro.




Bajan los incomodos pozos y meandros de la sima y al llegar al laminador del río comprueban que está bien para pasar, por lo que siguen avanzando hacia las nuevas galerías con sus meandros desfondados y la gran galería de bloques, que en su fondo permite acceder al río sobre un grueso estrato de areniscas.










Un delicado paso lateral permite subir a lo alto del estrato y comenzar a reptar sobre la muy deslizante arenisca. Sobre sus cabezas un meandro excavado sobre la caliza, zigzaguea formando la tipia estructura de T invertida.

Suben topografiando y arrastrándose penosamente en algunos tramos, hasta llegar a la gran sala chimenea, con más de 60 m. de altura y por la que caen dos pequeños aportes.
Enfrente un muro de arenisca por la que cae el agua, obliga a escalar, para seguir el río, pero la roca es muy mala y deciden subir por un lateral buscando el meandro de caliza para luego desde el meandro bajar al río.
Completan la escalada pero ni la batería ni el tiempo les da para más, por lo que se retiran, dejándose resbalar por el suelo de arenisca.
Inician el ascenso al exterior, donde el resto andamos un poco mosqueados con lo que está lloviendo en Ramales y pensando en el laminador con río que tienen que recorrer.

Sobre las 00:00 dan señales de vida y por lo visto o en Soba no ha llovido tanto o no ha afectado al nivel del agua, ya que el laminador no les ha dado ningún problema.


Han topografiado 390 m. de río y las opciones siguen abiertas en esta zona.

 Sabado 16-01-2016
El pronóstico del tiempo es malo , da nieve a 500 y dado que parece que solo estamos Zape y yo para desperdiciar nuestra vida en una cueva, quedamos para ir al Mortero a terminar alguna escalada pendiente.
Pero he te aquí que por la mañana nos está esperando el Cañetero, con la cafetera del vivac en la mano, lo que no nos deja más alternativa que cambiar los planes y dirigirnos a Rubicera para mover el vivac a la nueva ubicación en el río Toxe.
Tras el café de rigor en el bar de Margari subimos al aparcamiento donde hacemos algunos “experimentos”, con el material de desobstrucción, que perturban la paz de los caballos de la zona.
Tomamos el camino de Rubicera con restos de nieve por la yerba pero afortunadamente sin más inconvenientes.

Tras el ritual de cambio de armadura y demás, entramos en la cueva con animadas charlas sobre lo divino y lo humano, interrumpidas por la estrechez de Rubicera e intentando no mojarnos por el agua que baja entre los bloques.
Una hora y media después llegamos la viejo vivac y tras tomar un café, iniciamos el desmontaje, cargando las sacas con nuestros sacos, esterillas, tienda, hornillo y cacharos de cocina, por lo que subimos bien cargados hacia la zona de la travesía.
Comemos algo y descendemos por las galerías camino del río, que no tenemos muy claro si con su caudal permitirá el paso sin mojarnos. Afortunadamente las instalaciones de vadeo que hicimos el último día nos permiten evitar la mojadura, salvo mi pie derecho pues descubro que la bota tienen un buen agujero, por el que entra el agua.
Accedemos a las galerías de la SEII, y continuamos avanzando por esta impresionante red hasta llegar a la gran sala, en cuyo fondo una gatera de piedras sueltas, en la que se enganchan las sacas, nos deja en las galerías de Los Mares de China y en la cabecera del pozo de la Escalada de los Andaluces.
Más adelante otras incomodas gateras de piedras complican un poco el avance con las pesadas sacas, pero son cortas y salimos a las buenas galerías que pronto nos dejan en el río Toxe, que se muestra escandaloso con bastante agua cayendo por las cascadas.

Iniciamos los trabajos de explanación para montar la tienda, contando con la Zapeexcavadora cubrimos el suelo con plástico y alguna de las esterillas que hemos porteado.

 Aprovechando una piedra montamos una mesa y varios asientos de piedras, dejando un cómodo comedor, que rodeamos con un plástico para quitarnos el aire.



Es el vivac mas cómodo que hemos montado nunca, no sé si somos más sabios o más viejos, probablemente un poco de las dos cosas.
 
Terminada la obra, iniciamos el camino de vuelta afortunadamente ligeros de equipaje , aún así nos llevará tres horas llegar al exterior con alguna pequeña parada para revisar alguna ventana y comer algo.






Son las 22:00 y aun nos queda una hora de pateo por las rampas herbosas para llegar al coche, donde tras cambiarnos tomamos la ruta hacia el bar de Margari donde esperamos poder cenar algo e hidratarnos coco cosacos..
 

jueves, 31 de diciembre de 2015

La Gran Migración, capitulo I

Rubicera 26 de Diciembre de 2015



Tras una larga temporada sin pisar Rubicera , volvemos para iniciar la Trashumancia  del material y del vivac hacia la zona del río Totxe.
Nos juntamos Pedro Merino, Cristobal, Moises y Angel caminando hacia la boca con un fuerte viento del sur, que solo dejamos atrás cuando entramos en la cueva sobre las 11:00. Avanzamos con una animada conversación poniéndonos al día de nuestras respectivas vidas, ya que algunos hace tiempo que no nos vemos.
Una hora después estamos en el nido de material que dejamos al inicio de las nuevas redes. Las sacas cogen mucho peso y las conversaciones disminuyen camino del P30 que descendemos por dos cuerdas para agilizar el avance que de nuevo se ve frenado por las estrechas diaclasas que tenemos delante y que nos obligan a gatear en algunos tramos.
 
Pasamos por el libro de la travesía del Acebo, y leemos algunos de los mensajes dejados por los grupos que han pasado por allí. Nos llama la atención la solidaridad de los fumadores de todo tipo de sustancias con los colegas, a los que dejan “material” para sobrellevar los esfuerzos que requiere la travesía.
Continuamos río abajo admirando como siempre la belleza de este tramo y equipando alguna pequeña cuerda que nos permita pasar sin mojarnos en las vadinas profundas.
Más adelante abandonamos el río y ascendemos a las galerías de la SEII, donde Pedro y yo, que nos las conocemos , quedamos impresionados por el tamaño y sobre todo por su característica forma de T invertida que conforma casi todo el recorrido hasta llegar al techo de la gran sala. Descendemos la cuerda y comemos algo en la sala antes de arrastrarnos por las gateras pedregosas que conducen a las galerías de “Los Mares de China”, aunque la pesada saca se empeña en engancharse en todas las esquinas. Por fin salimos a la zona más amplia y bajamos el pozo de la escalada de los Andaluces, en cuya base nos espera otro nido de material, del que tomamos algún elemento más.
 
Un corto tramo de galería bellamente decorada por formaciones y de nuevo otra gatera pedregosa esta vez ascendente, que nos hace resoplar tirando de la saca, pero no es muy larga y por fin podemos ponernos de pie y caminar por una bonita galería hasta oír el sonido de las cascadas del rio Totxe.
Alguna arrastrada corta más y llegamos a la cabecera de los meandros por los que pensamos circula el río y que solo habíamos bajado un primer pozo de 20 m. Mientras Cristobal y Moi, instalan y descienden por el meandro, Pedro revisa una gatera y yo busco y buen lugar para colocar el vivac.
Cuando Pedro vuelve sin nada interesante que destacar, revisamos los caos de bloques por los que llega el río y cada uno por un lado acabamos llegando a una sala superior a la que llega el rio, desde una estrecha chimenea y a través de otro caos de bloques que cubre el techo. La búsqueda por el caos no tiene éxito, pero en un lateral vemos unos tubos muy rotos llenos de derrubios, pero con varios cruces y salas pequeñas. Su revisión nos lleva un buen rato y sudores, aunque no dan para más, habrá que volver a topografiarlo ya que serán más de 150 m. de galerías.
 
Bajamos por otro lado hacia la galería superior y localizamos un lugar perfecto para el vivac con suelo arenoso y más o menos llano. El tema del agua será más delicado ya que para bajar al desfonde donde llega el río habrá que instalar cuerda lo que siempre es un coñazo.
Vamos en busca de los otros que están saliendo del meandro y aunque no han bajado mucho, hablan de que tiene buena pinta, con varios cruces con aportes e incluso algún posible nivel colgado. También piensan que el caudal que baja por el meandro es menor que la que llega del río Totxe, por lo que puede que no se trate del mismo cauce habrá que “investigar”, que es la gracia de estas actividades que hacemos en nuestro tiempo libre y por lo que penamos arrastrando pesadas sacas y aguantando las fugas gaseosas de los individuos que tenemos al lado.
Anotamos el material que dejamos e iniciamos con calma el regreso en una animada conversación, que hace más amena la marcha de unas 3:20 horas hasta la boca de Rubicera.
 
Cerca de la boca empezamos a olor a humo y nos tememos que los fuegos que asolan la comarca se hayan cebado en la ladera de la cueva, lo que sería un verdadero problema para poder volver al coche. Afortunadamente para nosotros pero no para el valle, el fuego es en la ladera de enfrente donde una larga lengua de fuego ilumina la noche y llena de humo todo el valle. En días posteriores arrasará toda la vertiente oeste del Asón en ese tramo, convirtiendo el más bonito rincón de la comarca en una negrura de ceniza. Una prueba más de la “estupidez”, del ser humano y de que las “tradiciones”, no son buenas per se y en muchos casos son cosas a erradicar y olvidar.



 
Iniciamos el camino de retorno hacia el coche con una animada y muy divertida conversación sobre las “experiencias”, en las noches de fiesta etílica y las diversas técnicas de ligue conocidas, aunque por mucho que nos devanamos la cabeza solo podemos llegar a la conclusión, ya conocida de que son “ellas”, las que con su desconocido criterio deciden quien “moja” y quien no. Claro que hay alguno de nosotros que tiene más que contar que otros.. El mundo nunca ha sido justo..
Llegamos al coche sobre las 23:30, tras más de 13 horas de actividad que terminamos cenando unos huevos con patatas donde Margari..
 
















Nos espera un próximo capítulo de la Migración hacia las nuevas redes, donde quien sabe qué futuro nos espera, pero seguro que habrá sudor, maldiciones y quizá alguna fuerte sensación al pisar terreno virgen… vamos lo de siempre..