domingo, 23 de septiembre de 2018

A las puertas de la luz

Sabado 15-Septiembre-2018


Llevamos varios meses sin volver por la Maza y hoy lo hacemos con muy buen tiempo. Nos hemos juntado cuatro elementos,  debe de ser que nadie nos quiere en otro lado…
La vegetación está gigantesca y nos cuesta llegar a la boca, pero sobre las 11:30 entramos.
 
El objetivo es continuar la escalada que llevamos varias salidas realizando y que ya supera los150 m. de desnivel.
La sima está bastante seca, pero aun así el río lleva agua y precisa las habituales contorsiones para superar su curso.
Remontamos los meandros desfondados y la amplia galería de bloques, para tomar la galería ventilada que nos lleva a la larguísima escalada.
Comemos algo en los primeros pozos de la escalada y el Team andaluz se auto asigna la tarea de continuar la escalada, por lo que a Bigfoot y Godzilla, solo nos queda bajar un pozo paralelo.
 
Subimos hasta casi la punta y nos dividimos en dos equipos. Marta y Cristóbal van a la escalada y Zape y yo bajamos desde los pasamanos hasta el meandro de nivel inferior, que resulta ser un pozo amplio de 26 m.
En su base,
 






ascendiendo un poco, un estrecho meandro con formaciones conduce a un pozo, por el que se ve el pasamanos del gran pozo.

Desde la base del pozo arranca un estrecho meandro descendente con dos resaltes, que destrepamos por los pelos. Llegamos a un amplio pozo de unos 20 m. en cuya base, una rampa y otro resalte de unos 10 m. nos dejan en otro pozo que no descendemos por falta de material.

Nos retiramos quitando las cuerdas y las chapas, por si fueran necesarios en la otra zona.
Vamos al encuentro de los escaladores, que han subido hasta un techo plano de areniscas y luego han avanzado por un tubo desfondado con pasamanos hasta una salita. En esta, una escalada de 5 m. supera el estrato arenisco y presenta dos continuaciones con aire. La de la izquierda se estrecha pronto y Zape hace una travesía a la de la derecha, con más aire. Sube trepando por un meandro y lo deja en la base de unas fisuras con bloques y bastante aire.
Hacemos topo y nos retiramos desequipando todo hasta el pozo que bajamos Zape y yo, donde dejamos un nido de material.


Continuamos el descenso que es muy entretenido, con péndulos, pasamanos y algún que otro paso incomodo, en el que los cabos se empeñan en atascarse y hacer aflorar en mí, mis más bajos instintos, recordándome de nuevo que soy “muy tonto” estando en este “infierno”, cuando podía estar tomando una cañita en el bar…

Pero se me pasa pronto y disfruto de los amplios y bonitos pozos y de la compañía “pero que no me oigan”…
Comemos algo en la parte baja de la escalada y continuamos hacia el exterior, pensando ya en donde vamos a cenar, si es que a las horas que vamos a llegar nos dan de cenar en algún lado.
Foto Marta


Foto Marta


Llegamos a la boca sobre las 22:30, bastante cansados y despotricando de la saca que se empeña en atascarse en los sitios más inesperados.
La noche es calurosa y estrellada y de nuevo nos sumergimos en la espesa jungla que rodea la cueva.
Para las 23:30 montamos en el coche, camino de Ason , donde esperamos utilizar el comodín de Margari, que afortunadamente no nos falla y nos da de cenar a las 00:00.
Los resultados del duro día de trabajo de 12 h., no son espectaculares, pero una vez montada la topo, vemos que estamos cerca de una sima con aire que exploramos el año pasado y que la cota es casi exacta con el fondo de la sima, por lo que habrá que volver a replantearse la desobstrucción de esta sima, que no es fácil. Pero en la megaescalada tenemos ahora dos vías de pozos pendientes de explorar y hacerlo directamente desde el exterior sería una gran ventaja, por lo que abrir ese acceso sería muy aconsejable..
La escalada “Al infinito y más allá” ya alcanza los 180 m. que creo es nuestro record personal
Veremos…. Dijo un ciego y….

martes, 18 de septiembre de 2018

Campamento Fuente Fria 2018

20 al 28 de Julio de 2018


Este año se ha vuelto a realizar este campamento en su 17 edición, sobre todo gracias al empeño de Wichi. Pero la asistencia ha sido muy baja y el tiempo de este Julio tampoco ha acompañado. Con todo esto los resultados no son espectaculares, pero todo suma y nunca se sabe si los pequeños hilos de este año pueden ser grandes ovillos en el futuro.


El inicio no fue fácil, con fuertes lluvias que complicaron el montaje del campamento, pero este año cambió la ubicación en Ffria, lo que redujo el número de bultos a mover desde el tractor hasta el campamento.
Lo que no cambio fueron las cervezas y torreznos que son parte fundamental de la idiosincrasia del campamento y de la fauna que asiste a él.
 


 
Los objetivos de este año se centraban en la exploración de algunas cavidades localizadas o parcialmente exploradas el año anterior, en la ladera sur de Peña Rocías.










También buscar nuevas simas en esa zona.
Las simas principales eran la FO1, explorada el año pasado hasta la cota -100 aproximadamente y con una corriente de aire entrante que anima a trabajar sobre ella.
Su situación próxima en planta a galerías de la Mole, también ofrecían la posibilidad de conectar esta sima con la red de la Mole.
Otro objetivo de este año era la boca FO 20, donde soplaba una fuerte corriente de aire desde un agujero al que seguía una vertical de buen tamaño, pero que precisaba una importante desobstrucción.
Por ultimo en 2017 se localizaron algunas simas exploradas por el Niphargus y que tenían pozos de mas de 100 m., que aconsejaban su reexploración y revisión..
Los trabajos en la FO1, se centraron en la desobstrucción de un paso en su fondo, que una vez terminado nos condujo a otro paso que precisa desobstrucción y tras el que se percibe un meandro , que no sabemos si será penetrable o no. Las espadas siguen en alto en esta sima y el tiempo dirá si nos llevará a lo profundo del macizo o solo a la habitual perdida de tiempo y sudor de la vida de un espeleo.
El otro gran objetivo de este año , la FO20, también necesitó un fuerte trabajo de desobstrucción para llegar a un pozo de 40 m. y buenas dimensiones, que se cerró por completo en su base. En lo alto una larga chimenea con luz en su fondo, hacia presumir que la corriente de aire, era fruto de la circulación entre ambas bocas.
Se realizó una escalada a una posible ventana, pero no aportó nada nuevo, dando la sima por terminada.
También se bajaron algunas simas de pequeño recorrido como la FO5 de 10 m. y FO25 con un P12 y un P5. 
La revisión de algunas simas que pensamos exploró el Niphargus en el pasado, aunque no se localizaron marcas, si algunos spit viejos, nos llevo a bajar la sima que marcamos el año pasado como FO26.
Se descendió un bonito pozo de 100 m. y unos 10 m. de diámetro, en su fondo los rellenos cerraban el paso, pero a unos 10 m. se apreciaba una ventana, que pudo ser alcanzada con un péndulo laborioso.
La ventana nos llevo a un pozo paralelo de 15 m. En su fondo una rampa de bloques colmataba el paso, pero en lo alto de la rampa, una nueva ventana se situaba en lo alto de una trepada de unos 10 m.
La nueva ventana era una cornisa que separaba dos vías de pozos. La de la izquierda se cerraba pronto en la base de un pozo de 16 m.
La de la derecha bajaba más, con un pozo rampa de 33 m.  en cuyo fondo se abría otro estrecho pozo de 8 m. y una cornisa a la base de una chimenea y un corto pozo de 3 m.

El resto de actividades del campamento han sido las habituales de comer, beber, reír y disfrutar o sufrir a los colegas y amigos…

Resumiendo una edición mas del campamento Krusty..

lunes, 4 de junio de 2018

Nieblas nocturnas

Sabado 02 Junio de 2018



La primavera esta siendo lluviosa en Cantabria y eso dificulta el ataque a una sima como la Maza con un curso de agua, sobre el que hay que arrastrarse en algunos tramos. Hay aviso de tormentas aunque no de mucha precipitación, por lo que las dudas nos asaltan antes de dirigirnos a la boca.
Estamos cinco aunque Cristóbal solo nos acompaña hasta la boca ya que la escayola de su muñeca no aconseja entrar en este agujero, También Marta,  Zape y un fichaje nuevo Magin. Gallego pero que en los últimos años ha explorado en la zona de Grenoble, ahora se ha venido a Cantabria a vivir y ha cometido el error de contactar con nosotros..

La yerba esta muy mojada y llegamos a la boca con las piernas mojadas y las nubes entrando y saliendo, nos cambiamos y despedimos de Cristóbal según nos colamos por la incómoda gatera. La sima está bastante húmeda y cuando llegamos la río baja bastante cargado, pero asumible. Esperemos que a la salida no sea un problema.

En dos horas estamos en la gran sala e iniciamos el camino ascendente por la larguísima escalada de más de 120 m. que llevamos haciendo desde hace tiempo lo que nos lleva otra hora más.
En la pequeña salita base de la escalada pendiente, comemos algo y Marta y Zape se pelean por hacer la escalada. La disputa se resuelve por el científico método de “Piedra,Papel o Tijera” y gana Zape, que inicia la corta escalada que pronto le lleva a un meandro desfondado, que precisa instalar pasamanos y algún resalte. Oímos los gritos de alegría de Marta que ha seguido a Zape y como siempre se emociona con todo lo que encuentra.

Magin y yo subimos haciendo la topo y nos agrupamos en una amplia sala de techo alto que corta el meandro. De esta sala se puede descender a un nivel inferior del meandro volviendo bajo en camino de llegada, hasta un resalte que hay que equipar.
Desde la sala continua el meandro con un resalte que de nuevo lleva a un ensanchamiento donde el meandro se estrecha mucho pero en el techo a 10 m. se aprecia un estrato arenisco con un tubo de al menos un metro de diámetro.
No nos queda cuerda y casi chapas, así que toca retirada haciendo algunas fotos y mejorando la instalación de algunos pasos.

Bajamos cantando o más bien destrozando diversas melodías que supongo contribuyen a empeorar aún más la imagen que Magin se debe de estar haciendo de nosotros.

Llegamos a los pozos activos y comprobamos con alivio que el nivel del agua no ha subido mucho y que hoy saldremos sin novedad, pero nos equivocamos, ya que a Magin se le cae el puño en la cascada y aunque bajo a buscarlo, no hay manera de verlo entre el fuerte chorro. Por tanto el resto de la sima sube compartiendo puño con Zape que usa de vez en cuando nudos para progresar.

Estamos en el exterior a las 10 de la noche y nos recibe un paisaje espectacular con una niebla húmeda pegada al suelo, entre los arboles, que parece que estamos en la selva de Papua.
Solo queda andar hasta el coche y dado que no llueve ni hace frío estamos contentos camino de Ramales y de una bien merecida cena.

En el pueblo nos despedimos de Magin que supongo siga alucinado de los individuos con los que ha pasado el día..
Han salido 80 metros de topo que no es mucho, pero las espadas siguen el alto en esta larga, larguísima escalada en la que Marta nos impulsa a continuar..

Continuara….