domingo, 11 de abril de 2021

Santa Rubicera

 

2-3 de Abril de 2021

Estamos en la Semana Santa y mientras muchos creyentes lloran por que no pueden hacer sus procesiones, nosotros hemos decidido procesionar hasta la cueva de Rubicera.

Estamos cuatro y para variar, con buen tiempo para llegar hasta la lejana boca, este jueves santo. Al subir por el valle lo encontramos inundado por el humo de los incendios que asolan las laderas.

A las 11:00 salimos los costaleros cargados con nuestras pesadas mochilas, por las que no sentimos mucha devoción pero que porteamos resignados. Por el camino encontramos un bonito lagarto de un verde deslumbrante que se queda quieto esperando que no lo veamos.




 

Para las 11:45 estamos en la amplia boca y sobre las 12:15 estamos adentrándonos en nuestro propio mundo espiritual subterráneo.

 

Foto Marta
El camino bien conocido nos lleva al río, donde Marta hace algunas fotos artísticas a pesar de los pobres modelos con los que cuenta y yo descubro que mi bota tiene un agujero.. brr. Sobre las 14:30 estamos comiendo abajo de la escalada de los Andaluces, donde tomamos material y nos dirigimos a la punta que dejamos hace varios meses, cuando encontramos una continuación en un lateral de una galería que habíamos dejado olvidada.

Foto Marta



Ascendemos por la galería con fuerte pendiente y en general con el suelo de bloques, hasta llegar a un tubo horizontal que termina en una pequeña salita. Esta es nuestra punta con dos objetivos, una pequeña escalada a un posible tubo en el techo y un pozo de unos 17 m., en el fondo del cual se ve un reflectante, que presume una conexión con otra parte conocida de la cavidad.

 

Zape equipa el pozo y le sigo con la topo, en el fondo buscamos puntos de topo que nos confirmen donde hemos llegado, que parece un amplio meandro descendente con resaltes y bucles, que como marcaba la topo, se trata de una de las vías que descienden desde el primer vivac y que parte del río del Kalasnikof.

 

No vemos nada nuevo que explorar y decidimos desequipar y volver a subir con los andaluces, que han terminado también la escalada y también sin éxito.

Bajamos a una sala con un desfonde donde hay un nivel inferior que explorar. Cristóbal equipa el pozo bajo la crítica mirada de Zape y seguimos descendiendo una ancha galería de fuerte pendiente cubierta de bloques, que nos cierran el paso en algún tramo, pero que conseguimos superar y seguir bajando, hasta que llegados a un punto encontramos un jito.

Buscamos la continuación y una trepada en el techo nos deja en una sala amplia, en la que los puntos de topo, nos informan de que estamos en las galerías que interconectan el nivel de la espeleogenesis con la sala de los andaluces. Este sector está terminado y retornamos de nuevo entre los bloques.

Solo nos queda un objetivo que despejar y es una galería que encontró Zape la última vez y que pensaba sería la misma que acabamos de bajar, pero no. El cruce está señalizado por los restos de un lirón y desde allí subimos de nuevo con pendiente y pasos bajos hasta una ancha sala, donde hay algún cruce y de nuevo hacia arriba hasta otra sala más grande.

Foto Marta






 

Allí nos separamos y mientras Marta y Cristóbal, hacen una pequeña escalada a un tubo colgado. Zape y yo avanzamos haciendo topo subiendo rampas de piedras hacia otras galerías paralelas con varios pasos entre ellas. Subimos una rampa y llegamos a una sala con el techo muy alto y donde hacia el sur, se aprecia un tubo claro en el techo y por el lado noroeste también se intuye la continuación del tubo.

Foto Marta

 

Foto Marta

Llegan los andaluces que no han tenido éxito en su escalada y decidimos comenzar la escalada del tubo norte que parece más fácil y la dirección nos interesa más. Zape escala sobre placas que si no fuera por el polvo, serían dignas de adherencias y pies de gato. Llega arriba y al pozo dice que el tubo esta cerrado por bloques y que hay un laminador.

Foto Marta

 

Mientras Zape revisa el laminador el resto subimos para hacer la topo y ver una bonitas formaciones blancas que allí se encuentran. El laminador se vuelve muy estrecho y tras una serie de fotos a las formaciones, desequipamos el tramo.

 

 

Foto Cristobal
 

Son las 21:00 y hay que decidir si hacer la segunda escalada al tubo sur, o irnos para el vivac y volver mañana. Dejamos el material y los hierros personales y nos encaminamos hacia el vivac, que esta a una media hora de este sitio. Algunos grandes fósiles y esqueletos de lirones nos llaman la atención.


Foto Marta

 

Llegamos al vivac a las 22:00 y nos asusta que los hongos se hayan apoderado del lugar y nos ataquen, pero la cosa pinta bien y no vemos monstruos en la tienda ni los sacos.


 

Recogemos agua en el río Toxe y nos aprestamos a devorar la cena que nos ha traído Marta a base de pasta fresca y empanadillas. Comprobamos con alegría que el vino que se quedó allí hace más de un año, traído por los amigos de la rioja, aun es apto para el consumo.. Pensamos en sacar una marca de vino, conservado en cueva a profundidad.. Otros venden crianza bajo el mar, así que no parece descabellado y podríamos cobrar la botella a millón.

Para las 23:30 en el saco y algunos quedan fritos pronto, aunque otros tenemos más problemas para dormir y alguna pelea con la cremallera del saco. No ponemos despertador, así que nos dan las 9:20 para levantarnos y poner en marcha la maquinaria envejecida que tenemos. Los sobaos del Macho nos ayudan a recuperar el ánimo y para las 10:30 estamos dejando el vivac camino de la punta, es posible que haya sido la última noche en este vivac pero nunca se sabe.

Ascendemos hacia la galería y nos dividimos en dos equipos, mientras los castreños se van a hacer la escalada, Cristóbal y yo empezamos la topo del primer cruce, donde una galería desciende ancha pero de techo bajo, con el suelo de bloques. Tras unos cincuenta metros se cierra y tenemos que volvernos.

Foto Zape





 

Mas adelante tomamos otro cruce a la derecha subiendo entre bloques y haciendo topo, hasta llegar a un cruce con la galería ya explorada. Por tanto terminadas las incógnitas, nos encaminamos hacia la sala donde está la escalada, que Marta ha terminado justo cuando llegamos y se dispone a revisar el tubo.

 

 

Tarda en volver, lo que nos da esperanzas, pero cuando lo hace informa de que se cierra en una sala de boques sin aire. Ascendemos el resto y hacemos la topo y algunas fotos, sobre todo a un curioso gran bloque caído del techo, con las formaciones inclinadas, claro indicio de que son anteriores a la caída del pedrusco.

 

Esto pone fin a nuestras exploraciones en este sector, que se ha mantenido oculto a pesar de estar cerca del vivac. Y aunque no nos ha conducido a nuevas galerías en el eje Este Oeste, que suponemos se encuentra por allí en algún lado, al menos han aportando en esta salida 600 m. mas de nuevas redes y con lo del año pasado unos 768 m. topografiados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ascendemos con todo el material hacia las galerías del Los Mares de China y de estas hacia las grandes galerías exploradas por la SEII, donde dejamos un depósito de material y continuamos el ascenso hacia el río. Previamente hacemos una parada para comer y como buenos españoles, no nos ponemos de acuerdo ni en el lugar de donde sentarnos.

Foto Marta

 

Terminado el ágape y las fotos que esta bonita galería siempre nos obliga a repetir, bajamos al río y ascendemos su curso hasta dejarlo subiendo más galerías fósiles. Hora y media mas tarde llegamos a la boca con un horario más que correcto ya que son apenas las 16:00. 

Foto Marta
 

Foto de fin de fiesta de rigor y se inicia el pesado ascenso por las terrazas herbosas, con un viento frío y aun bastante humo en el valle. Llegamos al coche y alguien saca el tema de la comida y todos salivamos pensando en un cabrito donde Margari, así que a las 19:00 estamos allí rehidratándonos y haciendo tiempo para cenar y calmar nuestras ansias carnívoras.

Foto Marta


 

Ha sido un retorno largamente esperado al vivac de Rubicera desde octubre de 2020, y aunque se han cerrado algunas puertas, hemos disfrutado de buenas exploraciones , bonitos rincones y muchas risas.. todo perfecto..

domingo, 28 de marzo de 2021

Estos Castreños están Locos.

 

Ancillo 14 de marzo de 2021.

El tiempo es malo y se anuncia mucho peor para el domingo, pero los castreños no han tenido esta semana su dosis de CuevaTerapia, y no hay manera de convencerlos de que se está mejor en el bar, que pateando por el lapiaz entre ventiscas y frío.

Si no puedes vencerles únete a ellos o simplemente es que no soy muy listo, pero aquí estamos aparcando el coche en lo mas alto de Ancillo, en las estribaciones Este del Hornijo.

Las nubes negras cruzan sobre nosotros y el viento frío nos roza las orejas, pero nadie habla de volver al pueblo, así que cargamos las mochilas y para arriba. Cuando dejamos la pista y entramos en el monte, comienza a llover y me temo lo peor, pero milagrosamente la cosa aguanta y recorremos los estrechos senderos sin que la lluvia nos empape.

Foto Marta
 

La idea para hoy es reequipar por tercera vez una sima de 80 m. que el AER exploró ya en los años 90, comprobando que en el ultimo pozo se notaba una clara corriente de aire entrante. Pero a pesar de escaladas y revisiones, no pudimos encontrar por donde se escapaba este aire.

En 2017 la volvimos a equipar y tras múltiples péndulos en el último pozo de 40 m., llegamos frente a un estrecho meandro colgado en un lateral comprobando que allí había aire.

El meandro daba paso a una galería con muchos rellenos, por los que subimos hasta un amplio tubo, que pronto colmataban casi por completo el tubo, dejando solo unos palmos de espacio para el aire.

 

Foto Marta
Alguna salida mas de desobstrucción y un aire cambiante nos desanimó a seguir los trabajos, por lo que desequipamos la cueva, en espera de encontrar otra mejor, que nos lleve a las galerías del Carcabon que no están muy lejos en planta.

 

La frustrante búsqueda de nuevas simas que nos lleven más abajo y que esta sima sea la única con corriente de aire claro, nos han decidido de acuerdo con nuestros colegas franceses, con los que exploramos en el macizo, a volverla a instalar e intentar de nuevo forzar sus barreras.

Por tanto henos aquí de nuevo, buscando donde cambiarnos ante la llegada de una ventisca que amenaza con empaparnos justo cuando más débiles estamos. Nos arrimamos a una pared con un bosquecillo de encinas y un pequeño abrigo, que nos quitan el viento. Los hados nos son favorables, la ventisca pasa pronto y evitamos entrar en la sima empapados.

Foto Marta

 

En la boca recupero una saca con material que dejamos después de una prospección y Zape toma la cabeza saboreando el uso del taladro, que parece producirle un placer extraño.

Ha decidido reequipar la sima con spit pasando de los agujeros de Multi de la última ocasión, por lo que el proceso será un poco más lento, pero Zape disfrutará más. Yo bajo detrás con las siguientes cuerdas y Marta disfruta unos minutos de unos rayos de sol, que han atravesado las nubes.

Foto Marta


 

En la cabecera estrecha del tercer pozo, apreciamos como siempre la clara corriente de aire que entra por el pozo y continuamos bajando con varios péndulos, en busca de la entrada del escondido meandro.

Por fin concluimos la reinstalación y vamos al tubo a recordar como estaba esta obra. El aire en el tubo es saliente, lo que no cuadra mucho con el sentido de la cabecera de pozo y lo que esperamos.. Pero las temperaturas tampoco son definitorias. Empiezo a recordar por que dejamos de trabajar allí.

Marta se quita los trastos y se arrastra hasta la punta, para confirmar que hay mucho curro de azada para poder avanzar por allí..

 

Ascendemos hacia el exterior, esperando que no nos espere un infierno de lluvia y de nuevo la suerte nos sonríe y no llueve , solo un viento helador , nada serio..

 

Foto Marta

Nos cambiamos lo más rápido posible y retomamos el sendero en sentido inverso, de nuevo perseguidos por nubes oscuras. Pasamos al lado de una letrina de tejón que tengo controlada desde hace más de un año y que no deja de usar, la tiene llena, se ve que le gustan las vistas de su retrete.

Foto Marta
 

 




Foto Marta


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Increíblemente llegamos secos al coche , hemos escapado a la lluvia de milagro y estos “locos”, han conseguido su tratamiento de masaje calizo..

 

Foto Marta

Hablamos con los amigos franceses y vamos a hacerles una visita en Socueva y contarles los resultados de la excursión..

Una buena charla y rica cena, terminan esta jornada de “locos”.

 

miércoles, 17 de marzo de 2021

El reencuentro

 Moro, Ramales de la Victoria 6-3-2021

La pandemia, las obligaciones personales y otras circunstancias varias, han provocado que llevemos mucho tiempo sin juntarnos para ir de cuevas.

Hoy por fin estamos seis personas camino de una sima en el macizo del Moro en Ramales, esta “aglomeración” provoca que de nuevo tengamos diversas conversaciones en el camino de la cueva. Pedro nos relata sus experiencias como Coordinador Covid de su instituto y hablamos del inevitable tema de las vacunas y de otros de la actualidad. Yo al menos echaba de menos la parte social de ir de cuevas y los comentarios de todo tipo, pero básicamente ácidos y corrosivos que nos caracterizan.

El tranquilo paseo por el lapiaz, rodeados de espinos que nos acosan y se enganchan en nuestras pesadas mochilas, finaliza cuando llegamos a la boca bajo los avellanos.

Realizamos el ritual de colocarnos el mono y el material y decidimos hacer tres equipos. Tres de nosotros bajaran a la punta a seguir equipando el amplio pozo con su roca de mala calidad y algún aporte de agua.

Dos realizarán una travesía para alcanzar una posible galería en la base del primer pozo.

Yo iré el último repitiendo la topo con topodroid, que la ultima vez se resistió un poco.





Con este planteamiento nos vamos sumergiendo en la oscuridad, bajo las raíces de los arboles. Por mi parte me dedico con calma a disparar laser a las paredes de roca y comprobar que el móvil las lee correctamente. Llego al primer pozo de 45 m. formado en una amplia diaclasa que se estrecha en sus extremos y que equipamos por el centro con varios fraccionamientos.

Llego a la base del pozo con una galería descendente con un cruce, que tipografío y continuo por la galería hasta la cabecera del pozo siguiente. Retorno hacia la base del pozo de entrada y subo a la zona donde Marta y Cristóbal han realizado una travesía, a un meandro lateral que tras varias vueltas y revueltas, asciende y vuelve a conectar con el pozo de entrada algo mas arriba. Asciendo hasta la entrada al meandro y lo recorro topografiando, con gours fósiles hasta llegar a un pozo que Marta ha bajado y que no continúa. Por una travesía equipada por los andaluces y que me deja en la repisa situada frente a la galería colgada.

 

Marta desequipa la travesía y Cristóbal se prepara para montar un pasamanos a la supuesta galería. Yo aprovecho para comer algo mientras Cristóbal pelea con la colada resbaladiza que no deja meter seguros fiables.

Finalmente el trabajo está terminado y cruzamos al otro lado, donde se abre un pozo chimenea que trae agua, que ha formado surcos profundos en la blanda pared. Tenemos que recuperar la cuerda del pasamanos para poder bajar el pozo y Marta lo desequipa garrapateando en la colada.



 

Se instala el pozo que baja apenas 9 m. hasta un suelo de piedras que lo colmata casi por completo, aunque un agujero en el suelo presenta una corriente de aire saliente, aunque es muy estrecho y no permite el paso. Topografiamos y ascendemos con idea de revisar un lateral, donde en altura parece llegar un meandro, pero la batería dice que no trabaja mas y tenemos que dejarlo para otra ocasión.

 

Equipamos la bajada directamente a la galería inferior y vamos en busca de los colegas del pozo. En su cabecera unos gritos nos indican que ya están subiendo, tras una dura pelea con las paredes del pozo que se descomponen y resbalan. Parece que esta zona nos va  a dar mucho trabajo y como siempre sudores, veremos como serán las recompensas..

Mientras ellos continúan ascendiendo hacia el exterior, nosotros bajamos a hacer la topo de lo equipado y no mucho después salimos tras ellos.

 



 

Nos encontramos todos de nuevo en la calle donde ya es casi de noche y hace frio. Pero una de las cosas buenas de esta cavidad, es que esta muy cerca de casa y de los bares..Así que una hora después estamos llenando la barriga, antes de que el toque de queda no deje sin opciones.

 

Ha sido un buen día de cuevas recuperando el contacto con los amigos, las bromas y las pullas..

jueves, 11 de febrero de 2021

Buscando el ascensor del Carcabón.


 Sierra del Hornijo.

Durante el mes de Noviembre de 2020 he realizado algunas salidas de prospección y exploración, en el macizo del Hornijo, en busca de la deseada entrada superior del Carcabón, que facilite la exploración de esta gran cavidad y nos ayude a dar luz a sus secretos.

Dos de estas actividades han sido en solitario, ya que las cuarentenas han limitado mucho la disponibilidad de los espeleólogos del AER.

La tercera actividad la he realizado con Patrick y Sandrine Degouve con los que estamos trabajando en la exploración de esta cavidad.

Este es el relato telegráfico de estas actividades.

 

 FECHA: 10 del 11 de 2020

Subo desde Ancillo hacia el hoyo Masayo por el camino con idea de localizar antiguas bocas y revisar zonas en blanco en el mapa.

Durante los años 90 pateamos mucho esta zona con incluso algún vivac en la montaña, ya que hay que subir andando desde Ancillo y el camino es largo y complicado.

Se localizaron bastantes bocas,  se marcaron y bajaron, pero no eran tiempos de GPS y sus coordenadas no son exactas, por lo que nunca esta muy claro que zonas están bien revisadas y cuales carecen de cavidades o no están situadas.

Llego a la fuente que mana en la vaguada antes del collado y continúo por el cordal que separa esta zona del Costal de los Cuvillones.

Llego al collado y decido descender al fondo de la gran depresión, que hay al otro lado y que marca el fin de la galería este cueva de la Endia.

En el fondo marco la FR22 que es solo una grieta sin más en unas dolinas con encinas bajas.

Asciendo la ladera norte de la depresión por una canal herbosa hasta un picacho que culmina esta ladera. Sigo una vira de hierba y llego a una profunda dolina con una gran haya. En el borde hay una sima en forma de meandro con un bloque sobre ella y la marco FR23.

Desciendo hacia la cabecera de la depresión que baja hacia el Costal de los Cuvillones y donde hay varias dolinas con arboles.

Es una zona compleja que cuesta recorrer, pero en la que van apareciendo simas, sin marcas ni anclajes.

 

En esta zona marco varias simas FR24, 25, 26, 27, 28 y 29, alguna con buena pinta. Esta claro que esta zona esta virgen. Vuelvo por la ladera norte de cara a Valle y paso cerca de la C8.

 

 

 El terreno es delicado para avanzar por él en solitario y procuro estar muy atento, ya que un accidente en esta zona, casi sin cobertura seria muy difícil de localizarme y recibir ayuda. Además casi se hace de noche, pero conozco bien el terreno y cuando llego al buen camino de vacas, dejo de preocuparme. Llego al coche ya muy oscuro, pero satisfecho de las posibilidades de la zona. 

 

 

FECHA: 28 del 11 de 2020

 De nuevo estoy solo en Ancillo camino del Hoyo, ascendiendo hasta llegar cerca del alto del hoyo Muriel, giro al norte y desciendo por la ladera Este de la gran vaguada con bosque en el fondo que desciende al Noreste. Encuentro algunos agujeros pero todos cegados.

En el collado que conduce a la zona de mi anterior visita, giro y subo revisando la ladera Oeste que tiene muchos agujeros y dolinas. El terreno es complicado y laborioso de recorrer pero voy encontrando alguna sima interesante y también carente de marcas.




 



 

Marco las FR30, 31, 32, 33, 34 y 35.

 

La más interesante es la 31 de unos 25 m. con boca amplia que tiene una pared al sur.

Volviendo hacia el camino del Hoyo y casi llegando hay una amplia zona de hoyos bajo unas grandes paredes, allí marco las FR33, 34 y 35, siendo la más interesante la FR34, con un meandro amplio que precisa bajar 4 m., para llegar a su fondo y ver si sigue tras una curva.

Dejo algunas dolinas pendientes de revisar y vuelvo al camino que va del Hoyo hasta Ancillo, bajando esta vez por la arista, que separa esta especie de meseta del valle de Ancillo.

De nuevo llego tarde al coche y de nuevo con buenas perspectivas. 




FECHA: 30 del 11 de 2020

Hoy por fin encuentro compañeros para atacar el Hornijo y me acompañan Patrick y Sandrine.

Hemos quedado en Vega y con todo el material en mi coche, ascendemos las fuertes pendientes de la pista de Ancillo, hasta le cruce donde se deja el coche ya que la pista no permite seguir.

El objetivo son las simas que he localizado en mis anteriores andanzas y vamos bastante cargados, subiendo con calma, poniéndonos al día de nuestras últimas actividades y cuarentenas.

Bordeamos el hoyo Muriel y en el collado bajamos de nuevo por la ladera Este de la vaguada hasta la zona donde encontré las primeras simas el día 10. Dejo mi mochila y acompaño a los amigos a localizar las bocas mas al sur, y yo revisaré las mas al Norte.

Antes de dividirnos la tarea comemos un poco con horario francés y mientras Patrick ataca las dos simas de esa zona, yo me vuelvo a mirar la FR23, que tras una estrecha entrada con un bloque encima, se abre un poco en un pozo de 10 m. y un resalte que se cierra sin mas a -14 m.







Recojo la impedimenta y desciendo un poco hasta la FR26, que también tiene una pequeña entrada y un corto pozo en forma de diaclasa que no baja más de 8 m.

 

Me dirijo hacia la siguiente sima y Sandrine me informa que las de Patrick se han terminado y que siguen prospectando.

Localizo la FR27 que tiene buena pinta, con una boca de más de 2 m. de diámetro que baja en rampa. Equipo la cabecera y desciendo hasta un resalte donde fracciono y bajo otro 6 m.. El pozo es complejo, con varios desfondes que se unen en una salita, que a su vez tiene una ventana con un nuevo pozo. Equipar la ventana es trabajoso y cuando lo consigo, bajo un amplio pero corto pozo que se cierra sin aportar nada más.

La sima baja en total 15 m. .Subo haciendo la topo.

Queda por bajar otra sima cercana donde me reúno con Patrick, que ha localizado dos simas más que no continúan, FR40 y 41.



 

Equipo la cabecera de la FR29 en forma de meandro, pero que solo baja 6 m. sin mas interés.

 


Cuando salgo, la tarde ha caído y aun nos queda un largo camino de vuelta, por la misma ruta del día 10 y con algo de niebla. Llegamos a la zona de la C8, donde hemos decidido dejar un nido de material para reequipar esta cavidad, que tiene una corriente de aire que nos hace concebir alguna esperanza y nos garantiza un duro trabajo de desobstrucción.

 

Terminado el zulo subimos al collado que nos lleva a Ancillo y buscamos por donde bajar un resalte rocoso, cosa que conseguimos tras alguna vuelta y un destrepe.

De nuevo en el camino y con la noche encima nos dirigimos al coche, donde llegamos cansados y yo al menos un poco frustrado con las simas, que como casi siempre se han negado a dejarnos bajar a las profundidades del macizo.

Nuevas cuarentenas, lluvias y nieve nos mantendrán lejos de esta zona durante una temporada, pero volveremos..