martes, 12 de octubre de 2021

La Gran Sala José Gambino.

 Macizo del Hornijo septiembre de 2021

Los que seguís nuestro blog, recordareis el artículo del día 27 de septiembre, donde hablamos de las exploraciones veraniegas en el macizo del Hornijo, en la zona Ancillo-Valle, en busca de una conexión superior con la gran cueva del Carcabon, en  el barrio de Helguero, Ramales, tarea en la que llevamos años implicados con nuestros amigos Marta y Zape del GELL y los último años con los "jóvenes" del SCD.

En ese relato dejamos nuestras exploraciones, tras un pequeño paso desobstruido, que nos condujo a una gran negrura, por la que caía el agua y donde las piedras no rebotaban en ninguna pared, antes de oír el ruido de su choque con el fondo y un gran eco.

 Estaba claro que se trataba de una gran vertical y desde el borde con los focos no pudimos ver ninguna pared cercana, lo que nos hacía suponer que estábamos en el techo de una gran sala. Los tiempos que medimos de la caída de las piedras estaban distorsionados por el eco, pero estimamos en varias decenas de metros la caída vertical. Esto presentaba un serio problema de exploración, por un lado era imperativo alejarse de la vertical de la caída del agua, ya que aunque fuera solo un poco, cayéndonos encima todo el viaje de la cuerda por la vertical, sería muy desagradable. Por otro la imposibilidad de fraccionar el tramo de cuerda en varios sectores, como suele ser habitual, cuando se baja un pozo en el que puedes ir pegado a la pared, hacia que el ascenso tuviera que ser realizado de uno en uno, con tiempos de espera prolongados en función de la profundidad final de la sala.


 Todos estos obstáculos se agolpaban en nuestras cabezas, cuando en Septiembre tras el retorno de nuestros colegas franceses, del SCD, Patrick y Sandrine, decidimos acometer la aventura de explorar este negro abismo. Por ello pensamos hacer dos equipos pequeños de dos espeleólogos cada uno, que se turnarían sábado y domingo para atacar el objetivo.

El primer equipo formado por Cristóbal y Zape, ambos amantes del taladro, se encargarían el sábado 11 de equipar el pasamanos y bajar al fondo. Un segundo equipo formado por Patrick y Ángel, bajaría el domingo 12, para hacer la topo y continuar la exploración. El debate sobre si usar parabolt de 10 m.m. y anclajes inox, u otros sistemas, lo zanjó Zape con su adicción a los spit, que finalmente fue el sistema adoptado, resultando perfecto para el trabajo que se tuvo que realizar. También la idea inicial de bajar otra cuerda de 100 m. que se empalmaría a la de 9 mm., que había en la cueva, fue desechada en favor de una nueva cuerda de 200 m. de 8,5 m.m. que trajo Zape.

Foto zape

 Así pues el sábado 18, los dos miembros del equipo de instalación, acompañados por Ángel de guía y porteador, se dirigieron a la sima y tras alcanzar la boca, se introdujeron en su interior, muy cargados con los 200m. de cuerda, taladro, baterías, anclajes,..

Ángel descendió hacia el pueblo y como el restó quedo a la espera de las noticias que nos dieran sobre su incursión en la gran negrura. Pero tuvimos que esperar hasta los 19:00 para tener noticias de estos intrépidos exploradores jjjj.

Cuando llegaron los informes, fueron sorprendentes en bastantes aspectos. Por un lado la instalación de una largo pasamos, sobre un estrato que no habíamos visto, no pareció suponer problema para los curtidos chicos de Picos y el problema del agua quedaba solucionado.

Foto Zape

 

Por otro la vertical de la sala no era tan grande como nos habíamos temido, lo que mejoraba mucho los tiempos de ascenso, y permitía hacer grupos mas numerosos, aunque la estimación de 70 m. hacia que se tratará de una de las salas mas altas conocidas en España, solo superada por la del Carlista.

Por último los exploradores habían recorrido todo el perímetro de la sala, que estimaban en casi 200m de larga y 100 m. de anchura, lo que hacia que su superficie fuera enorme.

Foto Zape, descenso  desde el techo

 

Las malas noticias eran que no habían encontrado una continuación clara de la sala y mucho menos rastro de la corriente de aire  que nos trajo hasta aquí. Solo algunos desfondes en los bordes de la sala que habría que bajar..

Con estas noticias en nuestras mentes, el domingo 19, el equipo de jubilados nos dirigimos a la cueva, con la misión de hacer la topografía de la gran sala y buscar una continuación hacia las zonas profundas del macizo. Tras la caminata de aproximación y equiparnos, iniciamos un rápido descenso, por los archiconocidos rincones de la sima de Los Cubillones.

En la sala superior recojo un descensor rack que ha dejado Zape y que permite bajar con mas facilidad las grandes verticales de cuerda, al tener varias levas intercambiables. Pero como no lo he usado nunca, hago una primera prueba en el pozo regado que hay antes de la gran sala.

Esta prueba es satisfactoria aunque la inseguridad en mis movimientos, no augura un descenso muy tranquilo de la gran vertical. Cruzo el paso estrecho y llego a la cabecera, donde observo con satisfacción el buen trabajo realizado por los chicos del taladro. Lo que no evita que sude para alcanzar los anclajes colgados unos tras otros, en la  travesía horizontal, con una negrura total en mis pies.

Foto Patrick


 

 Llegado al final del pasamanos, toca montar el rack y bloquearlo, cosa que no he hecho en mi vida y colgado más de 60 m. en el vacío no es el mejor momento de ensayarlo. Llega Patrick al pasamanos y hace alguna foto, de mi cara de susto y me lanzo al vacío. Inmediatamente me doy cuenta de que el rack a pesar de haber pasado todas las levas, corre muchísimo con las finas cuerdas de 8,5 mm. lo que aumenta mi sensación de inseguridad en medió de la nada, colgado de este hilo dental. Afortunadamente he dejado montado un mosquetón de reenvío y al pasar la cuerda por él, la cosa cambia y recupero el control cómodo de mi descenso.

Foto Patrick

 

 Estoy casi cerca del suelo y no he podido apreciar casi nada del descenso, concentrado en controlar mi rack, ahora veo o mejor dicho intuyo, alguna de las paredes de la enorme sala, en cuyo suelo de bloques aterrizo, no muy lejos de donde lo hace el agua sobre un gran bloque.

Le doy el libre a Patrick que baja haciendo la topo con el laser. Veo apenas un punto en lo alto de un techo que se pierde en la oscuridad. Coloco una saca en el suelo para que Patrick pueda apuntar el laser y tras varias medidas para confirmar la medida, el alto de la sala queda establecido en 63 m., bastante menos de nuestra estimación inicial, pero sigue siendo muchísimo y se confirma que se trata de la segunda sala mas alta de España.

   Trato de hacer alguna foto de Patrick en su descenso, pero la falta de luz hace la tarea imposible. Cuando este llega al suelo, seguimos impresionados por el vertiginoso descenso en la oscuridad total. Estamos más que acostumbrados a larguísimos descensos de pozos de más de 200 y 300 m. de profundo, pero siempre con las paredes relativamente cerca y visibles y apoyándonos sobre ellas, las sensaciones de este vuelo vertical en el vacío, son mas nuevas para nosotros, aunque no desconocidas claro, ya que son pocas las ocasiones de descender salas de este volumen desde el mismo techo.

Foto Patrick
Recuperados de nuestro éxtasis, nos ponemos manos a la obra recogiendo el material que han dejado nuestros compañeros, al pie de la cuerda y pesadamente cargados, iniciamos la topografía de la sala desde la base de la cuerda, hacia la pared oeste. Tras un buen rato llegamos al límite oeste de la sala, donde nuestros predecesores han marcado alguna incógnita entre grandes bloques. Decidimos dejar allí las pesadas sacas y dedicarnos a la topografía del perímetro, pero antes comemos algo, que ya es la hora española de la comida y casi la de cena de los franceses.

Nos lleva dos horas completar la vuelta a la sala, haciendo topo y mirando algún que otro recoveco. Tras terminar la topo y la inspección está claro que la sala va a ser un hueso duro de roer y que las posibilidades de encontrar un camino hacia el Carcabon se ha complicado bastante. Solo en la pared sureste donde una posible falla se pierde entre los bloques, se ven dos o tres fisuras profundas, que habrá que descender a ver si nos dan alguna alegría.

 

 También casi en el centro de la sala, no muy lejos de la base de la cuerda, hemos visto una amplia depresión de mas de 10 m. de diámetro, que baja unos 6 m. hasta un suelo de bloques y por uno de los lados las piedras que tiramos, parece que bajan algunas decenas de metros.


 

Es la hora de regresar y me canso solo de pensar en subir 65 m. verticales, sin la ayuda del apoyo en la pared. Estas cosas hace años que nos las hago, por que desde hace años se trata siempre de instalar las verticales, bien pegados a la pared y en tramos cortos de no mas de 20 o 30 m. . Subir completamente aéreo es mucho mas cansado, sobre todo los primeros metros donde las cuerdas se estiran mucho y tras dar varias pedaladas, no te mueves del suelo para a continuación oscilar varias veces, hasta que el sistema se estabiliza.

Tengo el honor de ser el primero en subir y tras el suplicio del “chicleo” de la cuerda, aplico un ritmo suave pero constante, que no impide que las tandas de pedaladas vayan reduciéndose, de 50 a , 30 , 20, 20,…. 10, 5… Uff casi no llego… He tardado unos 15 minutos en subir estos “ miles de metros” a no, que solo eran 63 , joer…

 Le doy el libre a Patrick y me enfrento al siguiente obstáculo, que es cruzar de nuevo el pasamanos en sentido contrario, aunque esta vez me cuesta menos y llegó a la estrechez sin más problema. Una ultima mirada a la gran sala y asciendo hasta la base el pozo del Toldo, donde a cubierto de la lluvia que cae por él, espero a Patrick, pero joer… Si este ya está casi a mi lado.. que frustrante, este tío me saca 8 años y está mucho más fuerte que yo, lo que tampoco es muy difícil por otro lado.

Foto Patrick

 Inicio el ascenso del pozo regado, deprimido por mi lentitud, aunque ya me tienen acostumbrado los “Titanes de la cuerda” con los que suelo ir. Echo de menos a Wichi que tienen un motor diésel mas parecido al mío.

Llegados los dos a la sala superior no muy mojados, tomamos el camino del exterior que conocemos muy bien. En la boca nos cambiamos y comenzamos el descenso, comentando las sensaciones y un poco deprimidos por las difíciles expectativas de continuación que nos ofrece la gran sala. Aunque este negocio siempre es así y nada es fácil, todo hay que pelearlo y sudarlo. Así que ya planeamos la siguiente salida para atacar las incógnitas de la sala.

La tecnología aun nos jugará una última pasada y cuando Patrick descarga los datos en el ordenador, comprueba que hay bastante error y al chequear el disto laser, observa que está averiado en su orientación magnética. Esto implica que habrá que repetir la topografía de nuevo, brr.. pero así son las cosas.

Lo que si son correctas son las medidas de longitud, que confirman el tamaño enorme de la sala, con 500 m. de perímetro,  63 m. de altura máxima que se mantienen en casi todo la superficie. Los ejes principales miden 190 m. de largo por casi 130 m. de ancho.

 La sala queda bautizada como José Gambino, en recuerdo de nuestro amigo muerto en Galdames en un accidente, haciendo lo que mas le gustaba , explorar y cuyo recuerdo mantenemos vivo en los recorridos por las cuevas y simas..


 

El domingo 19 de Septiembre, Patrick y Ángel estamos de nuevo camino de la sima de Los Cubillones, con la idea de repetir la topo con un Disto fiable y bajar el pozo central de la sala. Nos acompaña Pedro Merino, que aunque no es nada amante de las vertiginosas verticales, no puede evitar ver que hay al otro lado de las gateras que estuvo cavando en el 2017.

 

 También viene con nosotros hasta la boca Juanlin, que al parecer no tienen algo mejor que hacer un domingo que pasear por el áspero lapiaz.

 

Llegados a la boca con un día nublado que amenaza lluvia, nos preparamos y despedimos de Juan, para una hora después estar de nuevo colgados del pasamanos de “la muerte”. Yo esta vez uso mi clásico rapelador dressler y disfruto de la bajada controlada, mirando con el foco las lejanas paredes de la sala José Gambino y apreciando mejor sus dimensiones.

Pedro como era de esperar, gruñe y resopla ante la gran vertical que dice le da mucho miedo, aunque baja sin problemas hasta poner el pie en la base. Allí hacemos dos equipos, mientras Patrick y Pedro repiten la topo por toda la sala, yo iré a bajar el pozo que localizamos en el centro de la sala, del que no espero mucho mas que un gran hueco entre los montones de bloques que deben de formar el suelo de la sala

 

Corto por la mitad la larga cuerda de 100 m. que tenemos, ya que no espero bajar muchos metros por el pozo, cojo taladro batería y anclajes y me dirijo al borde del amplio cono que vimos la vez anterior. Vuelvo a lanzar algunas piedras  y decido por donde atacar el obstáculo, clavo algún anclaje con parabolt de 8 m.m y abalacov y llego a la base del cono sobre un gran bloque que parece dividir el pozo en dos vías. 




 Tomo la más amplia y para mi sorpresa, compruebo que las paredes no son grandes bloques, si no roca pura en la que el agua ha excavado una típica sima de unos 5 m. de diámetro. Eso si, hay piedras y bloques empotrados por todos lados, por lo que tengo que ir buscando el camino mas adecuado para no tocarlos, con fraccionamientos y desviadores. Sigo descendiendo, asombrado de encontrar este tipo de pozo en el centro de esta sala y por fin veo un suelo de bloques, pero mierd.., la cuerda se termina y me faltan unos 5 m. para llegar al fondo.

 

Unos metros mas arriba he visto una ventana a lo que parece otra vía de pozos o una variante.

Instalo y entro por la ventana, comprobando que efectivamente que es  otro pozo que también suena varias decenas de metros, que con la cuerda que me queda no puedo bajar claro.

 

 Dejo el taladro y subo en busca de la otra cuerda de 50 m. y más anclajes. Una vez en la sala  me dirijo a la base de la cuerda y me dispongo a comer algo, cuando llegan los topógrafos que han terminado su trabajo y visto alguna zona mas de interés. Comemos juntos y luego vamos los tres a seguir bajando esta extraña sima.

Voy en punta y Patrick detrás hace la topo, Pedro receloso con los bloques nos sigue de cerca.

 Primero alcanzo el fondo de bloques de la vía directa,  veo un hueco entre ellos en la que las piedras caen 2 o 3 m. más, pero con mala pinta y sin rastro de aire, por lo que subo a la ventana para seguir la otra vía con mejor expectativa.

En la ventana desciendo instalando el pozo, también de unos 6 m. de diámetro con coladas. Coloco pocos anclajes para no quedarme sin cuerda, pero de nada me sirve, después de poner el pie en una repisa, queda un resalte de unos 15 m. que con la cuerda que llevo, no alcanzo a llegar a su fondo, aunque puedo ver su fin unos 4 m. por debajo. La pinta tampoco es buena pero habrá que bajar hasta el fondo para mirarlo bien.

 Iniciamos el ascenso, con Pedro adelantado, sorprendentemente este pozo ha bajado 70 m. de paredes de roca, en medio de una montaña de bloques que lógicamente deberían formar el suelo de esta sala.

La sima ha alcanzado los 255m. de profundidad y 794 m. de desarrollo lineal.

De nuevo me encuentro colgado de la fina cuerda pedaleando para ascender, esta vez se me hace mas corto y creo que he tardado unos 12 minutos, la cosa mejora , ya puedo ir a un viaje del Inserso. Patrick de nuevo me pisa rápidamente los talones y una hora después estamos en la calle con Pedro.

Como casi siempre en la espeleología, casi nada es como se espera y esperamos que la gran sala José Gambino nos deje traspasar sus barreras y llevarnos más lejos.

De momento la topo confirma sus dimensiones con 17.800 m2 de superficie, una altura máxima de 63 m. que la convierten según los ranking publicados, en la tercera por superficie de España y seguramente la segunda en volumen.

 

Para los que leáis este blog y no estéis familiarizados con estos volúmenes subterráneos, os adjuntamos unas comparativas de volúmenes, con algo que si se suele asimilar como puede ser el estadio del Sardinero en Santander, que tiene una longitud y superficie similar a la sala José Gambino, pero una altura 3 o 4 veces menor.


En internet se puede encontrar  algún ranking de grandes cavidades, pozos y en este caso salas.

Como se puede ver la que actualmente aparece en tercer lugar, sala Roncal, tiene una superficie de solo 15.300 m2 y una altura máxima de 50 m. bastante más pequeña que la sala Jose Gambino.

La que aparece en segundo lugar, sala Guillaume, tienen mayor superficie pero su altura máxima es de unos 25 m., lo que seguramente dará un volumen bastante inferior, aunque este dato siempre es difícil de estimar.


 
Otro día os contaremos mas ..

lunes, 27 de septiembre de 2021

Un verano bajo tierra capitulo III

 

Esta  es el tercer y último capítulo de nuestras actividades veraniegas, que se centra en las salidas realizadas en el macizo del Moro, en el municipio de Ramales..

Este macizo que no tiene mucho espesor, pero si bastante amplitud, aunque buena parte de él esta cubierto de un espeso bosque de encinas, zarzas y ganzos, que hacen muy difícil la prospección. Tiene como cavidad emblemática y eje de drenaje de las aguas, la gran cueva de Cullalvera, conocida desde tiempos inmemoriales, ya que su gran boca está situada casi en el casco urbano del pueblo, y su utilización y visita por los humanos, se retrotrae hasta  la prehistoria, como indican las pinturas y restos que se han localizado en su interior.



 La cueva fue explorada y documentada en los años 60, donde se le dio un desarrollo entorno a los 6 Km., posteriormente muchos grupos de todo el país visitaron la cueva y fueron encontrando nuevos pasajes, como atestiguan las numerosas pintadas que desgraciadamente se ven por la cueva.

En los años 80 el grupo Esparta de Baracaldo, realiza un intenso trabajo de exploración y topografía, que según parece amplia el desarrollo hasta los 10 Km, pero desgraciadamente estos trabajos y planos no se publican, por lo que siguen desconocidos para el mundo, y quien sabe si perdidos para siempre.

El AER como no podía ser de otra forma, ha participado activamente en las exploraciones de esta cavidad y su entorno, desde el mismo momento de su fundación en el año 1963 y en años posteriores y por supuesto esta cueva ha sido la escuela en la que nos hemos iniciado la mayoría de los espeleólogos ramaliegos del AER.

 

En los últimos años el acceso a la cueva está muy restringido, pero hemos conseguido que se nos autorice el acceso en el horario de visita de la cueva, y aunque esto limita muchísimo nuestra capacidad de trabajo, se están consiguiendo encontrar algunas zonas vírgenes de la cueva y topografiar otras ya exploradas por otros grupos, pero que no están publicadas y por tanto como si no existieran.

También hemos redoblado nuestras salidas al macizo en busca de nuevas bocas y revisando las conocidas.

Algunas de estas actividades se resumen a continuación:


FECHA:7 del 08 de 2021

LUGAR: Cullalvera

PARTICIPANTES : Pedro Merino y Ángel .

Quedamos en el club para recoger material y nos cambiamos cerca de la boca de la cueva, pero al final entramos tarde, sobre las 11:30, por que no nos aclaramos con el horario de los guías, que nos comentan que esta a tope este año.

Vamos a revisar la sala Dantesca y la parte alta de la galería de las Pozas. Intento hacer topo desde el inicio de la vía por la zona alta de la derecha, pero resulta que el disto no funciona, se ha roto.

Revisamos primero la sala baja cerca del techo con suelos de colada. Al fondo Pedro ha entrado por una fisura estrecha, dice que sigue pero estrecho.


 

Antes, en la pared izquierda un resalte vertical de 1,5 m. conduce a un laminador inclinado y a un paso estrecho con llegada de aire. Ayudo a subir a Pedro y dice que arriba de amplía, una fisura y luego se hace mas grande. Pensamos que es una de las zonas exploradas por el Esparta pero desconocemos los detalles, así que habrá que volver.

Volvemos a la galería principal y localizamos los puntos de topo de Cristóbal y Marta de la escalada al Tubo.

Seguimos subiendo por el lado derecho de la sala Dantesca, con algunos tubos ascendentes,  alguno tienen huellas y otros no. La parte mas alta es una larga fisura que se desfonda en algunos tramos, avanzando a la izquierda yo entro en la fisura cruzando en diagonal, esta pisado y hay grandes puntos de topo en papel. La fisura se amplia siendo mas bien una galería desfondada a la izquierda, con formaciones y tubos ascendentes. Subo hasta un punto donde una pintada pone algo como Sima Vaja. A la izquierda hay un pozo de unos 15 m., a la derecha una alta colada con fisura ascendente, parece que hay un nivel, y no se ve rastro de que hayan subido. A la izquierda hay roca que permite subir sin ir por la colada.

Vuelvo a la sala y oigo a Pedro mas arriba. Una fuerte rampa de escombros asciende con trepadas, hay algún paso entre bloques hasta una salita donde está Pedro, pero poco después se cierra. Parece el punto más alto de la sala.



 

A la bajada en el inicio de la rampa, veo una cuerda que cuelga sin nudo de fin, ni nada que lo explique. Veo que a la derecha hay spit, que indica que han subido a unos tubos colgados, desde donde esta atada la cuerda. Vuelvo atrás en la sala y veo por donde han iniciado la escalada, en una rampa-cornisa.

Bajamos por la pared izquierda de la sala, sin encontrar nada de interés. Voy al centro de la sala sobre un gran bloque y veo enfrente, hacia la entrada de la sala una clara y amplia galería colgada. Lo malo es que mínimo precisa 30 m. de escalada algo extraplomada o travesía igual de larga desde más arriba. También se ven en el techo tubos amplios, pero llegar a ellos seria mas complicado, por el extraplomo, aunque no imposible haciendo algunas travesías sobre viras.

 

Bajamos y vamos a hacer foto de un grabado de 1916, que vimos antes en la sala de las coladas. Luego bajamos hacia el cuerno, revisando algunos laterales donde se ven posibles cornisas, que ya están miradas por que hay huellas, pero que habrá que revisar.

En el cuerno vemos unas letras de caligrafía antigua y sobre ellas lo que parece una pintura en rojo. Puede ser hierro pero parece pintado, hacemos fotos, que luego Pedro pasa a los arqueólogos y estos se muestran interesados.

De salida localizamos la entrada a las galerías del lateral del lago, que empiezan con un laminador muy bajo y con pendiente, con pinta de penoso.

Al otro lado del lago a unos 3 m. hay un tubo colgado que tiene pinta de que nadie ha subido.

Salimos sobre las 17:00 con la visita, y lo peor sin comer.

 

FECHA:19 del 08 de 2021

LUGAR: Tubo colgado Pondra

PARTICIPANTES : Pedro, primo de Pedro  y Ángel .

En la parte mas baja del Moro, junto al río Carranza, en el barrio de Pondra, hemos observado que hay una alta pared rocosa con forma de espolón. En este espolón se observa lo que parece un amplio tubo a presión colgado a decenas de metros del suelo, que pensamos no está explorado. Por tanto una tarde quedamos para tratar de llegar a su base, que no será tarea fácil ya que la parte boscosa está muy cerrada.

Aparcamos en la carretera y tomamos una pista por un monte recién plantado de eucaliptos, que nos conduce a unas fincas y de estas, buscamos un camino por el monte, que nos acerca a la pared. Desde abajo no se ve el tubo pero identificamos la zona y tras pelear con las zarzas, subimos a una pequeña base desde la que voy a iniciar la escalada, asegurado por Pedro, que se ha traído a un primo para que vea lo bobos que somos.


 

Comienzo la escalada que resulta ser más empinada y larga de lo que parecía, con roca fracturada y bloques sueltos. Coloco algún friens pero uno se salta y caigo un poco y me doy un golpe en la pantorrilla, me agarro a lo que parece un solido pico de roca y se mueve dándome un buen susto.

El resto de la escalada la hago clavando Multis y algún árbol, encima el tiempo se  complica y  llueve un poco, con la roca húmeda y muy suelta en tramos.

Llego a un pequeño tubo y monto reunión y me bajo, quedaran al menos 10 m. para llegar al tubo que casi no veo. Dejamos la cuerda de escalada fijada y nos volvemos.

 Cuando llegamos al coche nos acercamos y miramos la escalada desde la carretera, comprobando que aún nos queda bastante para llegar.

 

FECHA:20 del 08 de 2021

LUGAR: MR78 Cueva de los mineros

PARTICIPANTES : Pedro, Pope,  y Ángel .

 Hace tiempo localicé una cueva que me había indicado Juan Gómez, en las laderas de la peña del Moro bajo la mina Colorada, es bonita y tiene bastante desarrollo, por lo que es necesario hacer la topo y revisarla bien. Con este plan quedamos por la mañana en un día por fin caluroso, subimos en coche a Zorrocillas, pero antes paramos en la fabrica de perfumes y Javi nos enseña la cueva tapada que queremos revisar.

Aparcamos  en el collado y subimos sudando mucho hasta la zona de las minas. Bajamos hasta la pequeña boca que oculta una amplia cueva, mientras preparo los trastos de topo los otros van entrando. La cueva tras un corto paso de pequeño tamaño, se amplia rápidamente hasta los 5 m. de anchura, con el suelo en forma de rampa y colada y una anchura que va creciendo hasta los ocho metros al igual que la altura, aparecen formaciones en techo y paredes y algunos grupos de excéntricas antiguas.




 

También vemos las trazas del paso de los mineros que usaban la cueva para recoger agua, para lo que han cavado escalones en los puntos de mas pendiente y en un rellano hay excavadas tres catas, una de ellas de aproximadamente 1 m3. Algunas formaciones de la pared se ve que han sido arrancadas, suponemos que por su interés mineral.

 

La galería se amplia aún mas hasta los 10 m. de anchura y 9 m. de altura, por la izquierda llega una chimenea con un pequeño aporte de agua. Los nombres antiguos grabados en la roca, con letra de épocas pretéritas dan testimonio de los hombres que trabajaron en esta zona minera.

Cuando la pendiente se termina un pequeño charco, con restos de cerámica, tiene toda la pinta de ser el punto de abastecimiento de agua que buscaban los mineros. Poco después un tapón de bloques y colada cierra esta bonita cueva con unos 135 m. de desarrollo.

 

Hacemos algunas fotos de salida, donde nos sobrevuelan unos alimoches.

A las 13:00 en casa, para comer como es debido, esta si que es una actividad adecuada a mis capacidades.

FECHA:22 del 08 de 2021

LUGAR: Cullalvera

PARTICIPANTES : Pedro, Wichi, Erik, Nacho,Luis  y Ángel .

Hoy nos hemos juntado bastantes para visitar esta emblemática cavidad del pueblo, la idea es ir a mirar la zona que encontramos la última vez con corriente de aire.

Quedamos a las 9:30  y sobre las 10:00 entramos con la primera visita. En poco tiempo llegamos a la zona de punta, donde ascendemos el laminador vertical.

Estos van delante y yo el último topogafiando, pero el topodroid me da problemas y me retraso mucho así que voy solo todo el rato. Las galerías van haciéndose cada vez más grandes con amplias salas, algunos cruces y un bypass.

 Llego a una galería que se desfonda sobre una amplia sala y veo que los de punta han instalado una cuerda de pasamanos, que permite bajar hacia un lateral de la sala, que esta cruzada por un gran bloque que la divide en dos secciones. Una rampa deslizante y pendiente asciende al otro lado de la sala, donde admiro una enorme columna estalagmítica, que llega desde el techo.

 

La sala desciende entre bloques y de frente oigo a los demás que llegan de una galería que hay al otro lado. Me dicen que conduce a otra sala con bloques que se cierra. Bajo una pequeña cuerda, topografío la sala y desequipo la cuerda.

 

En un lateral de la sala se ve que han hecho alguna escalada que tendremos que repetir para acceder a zonas superiores de la sala.

Erik el hijo de Ricardo se ha divertido, pero dice que ya ha cubierto su cupo de cuevas para una temporada, está claro que es mucho mas listo que su padre y los que le acompañan.

Salimos haciendo alguna foto y para las 14:00 en la entrada.

 

FECHA:23 del 08 de 2021

LUGAR: Tubo colgado Pondra

PARTICIPANTES : Pedro, Ruben  y Ángel .

Como tenemos pendiente subir hasta el tubo de Pondra, organizamos una actividad de tarde y nos acompaña Rubén que para eso es un escalador.

La tarde es calurosa y al llega a Pondra y miramos con prismáticos desde la carretera el tubo colgado que tiene buena pinta.

Aparcamos y con pesadas mochilas nos dirigimos a la base de la pared, lo que nos lleva una media hora de sudor y algún arañazo. Una vez en la base, sacamos el material de ascenso vertical para subir por la cuerda fija y el de escalada para continuar el ascenso.

Me preparo para subir la cuerda fija, detrás Rubén que me asegurará el resto de la escalada mientras que Pedro se va a mirar el monte por la zona cercana.




 

Subimos hasta la reunión y me preparo el material e inicio la escalada. La roca es mala y voy combinando Multis y dbz con arboles. Tras dos horas y una travesía final en libre, llego al tubo, que tiene muy buena pinta.

 

 

 

 

 

 

 

Instalo cabecera para que suban estos y voy a mirar mas adentro. El tubo es alto de unos 4 m. y 1 o 2 m. de ancho, pero enseguida veo luz y compruebo que el tubo atraviesa la pared y sale al otro lado. Hay cagadas antiguas de cabras, que han subido por el otro lado, aunque ahora hay un gran bardal. Parece que hay una cornisa de yerba y fresnos por el que han podido pasar.

 Llegan estos y revisamos las paredes en busca de grabados y hacemos alguna foto testimonial de móvil.

Iniciamos el descenso, bajando estos por las cuerdas fijas y yo monto una primera reunión con una cinta y dos placas, es dudoso que la cuerda no se enganche al recuperarla, pero baja bien. En la reunión central coloco un dynema en dos chapas y desciendo, consiguiendo de nuevo que la cuerda baje bien.

 Hacemos la mochila y sobre las 19:30 en el pueblo. Han sido 40 m. de escalada y un bonito tubo pero no ha dado para más.. Le asigno el código MR80, aunque no la marco.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FECHA:28 del 08 de 2021

LUGAR: Cullalvera galerías Olvidadas

PARTICIPANTES : Pedro, Cardin  y Ángel .

El día se presenta caluroso y vamos al fresco de Cullalvera, entrando a las 10:15 con el primer grupo, bastante cargados de cuerdas taladro y anclajes.

 

Llegamos a la sala de punta del último día y descendemos a la parte baja de la sala, donde arranca una galería con una gatera que conduce a una sala amplia aunque no muy alta con coladas y moolmik, Al fondo un pequeño bucle vuelve a la sala, no se aprecia aire claro. Hay una pintada del Esparta. Al inicio de la galería antes de la gatera en altura hay una alta y ancha fisura, que podría continuar en ambas direcciones pero precia una escalada de unos 15 m. Hago topo de la zona.

Salimos de nuevo a la sala de la Columna y tomamos el pasamanos que montó Wichi a un nivel superior de la sala, y luego trepo una rampa delicada entre grandes bloques.

Revisamos esa zona que se va haciendo cada vez mas baja hasta cerrarse. Cardín mira una gatera arenosa en el lateral izquierdo, pero también se cierra.

Topografiamos, desinstalamos y vemos que al inicio de los pasamanos hay un amplio tubo ascendente con fuerte pendiente y que trae aire.

Pedro instala un puente de roca y trepa por la rampa que afortunadamente no resbala mucho, le sigo mientras Cardín revisa el fondo de la sala.

 

Tras la primera rampa le sigue otra más delicada, que consigo superar por la izquierda y donde montamos una segunda cuerda de 25 m. Pedro va en punta y yo con la topo, por un laberinto de tubos que forman bucles por encima y por los lados.

Llega Cardín y pierdo la pista de por donde ha ido Pedro y en cruce subo a un tubo que no está pisado y le sigo pero termina conectando con el tubo principal por el que llega Pedro.

Alcanzamos un punto con un pozo rampa que hay que equipar, por lo que Pedro vuelve a buscar el material y la comida, yo termino la topo.

Cuando llega Pedro comemos con el aire enfriándonos la espalda, luego montamos la cuerda de 30 m. sobre un puente y unas estalagmitas, Pedro baja, le sigue Cardín y yo voy el último haciendo topo.

Unos 15 m. mas abajo a la izquierda, una trepada conduce a una amplia sala, Cardín sube e instala un puente de roca para asegurar el paso y fraccionar la cuerda, por la que sigue bajando Pedro, que a la subida dice que el pozo sigue en rampa y no llega la cuerda y en medio arranca una galería.

Sube Pedro y vamos a ver la sala, a la izquierda hay una galería que no miramos. La sala asciende con fuerte pendiente y es amplia,  de forma circular. En lo alto dos pasos cerrados por bloques, el de la izquierda precisa una trepada entre bloques con hueco y parece que llega el aire.

 

Bajamos y en medio de la sala tras un gran bloque, hay un desfonde en rampa barrosa, que en su fondo lleva a una fisura ascendente. Una chimenea de 1,5 m. de diámetro tiene en su base huesos grandes de cabra o mayores, la rampa tiene a la izquierda un desfonde con más huesos y a la derecha una travesía delicada, con muchos guijarros de arenisca y tapones de bloques. A la izquierda, una zona baja y barrosa forma un bucle, que vuelve a la base de la chimenea y donde hay muchos más huesos y alguna muela.

Salimos ya que se nos hace tarde, dejando a la entrada de la sala algo de material y luego en la sala de la columna, dejamos más anclajes y cuerda. Desde esta sala tardamos 1,5 h. en salir a la calle sobre las 18:30, con bastante calor en el exterior.

 

FECHA:04 del 09 de 2021

LUGAR: Moro simas varias

PARTICIPANTES : Pedro,Cristobal, Pope y Ángel .

Subimos por la Dama Roja a revisar varios agujeros que tiene localizados Pedro, el primero esta junto a cueva Baranda en medio del monte, parece que cuadra con las coordenadas de la MR1, se trata de una pequeña grieta que baja 7 m. a  una salita con piedras y después una estrechez con un poco de aire.




 

Luego bajamos al cierro de Maldo y allí esta la R13 del Esparta y del AER, con una boca en forma de fisura amplia de 4 x1 m. y un pozo de unos 8 m. que lleva a una sala descendente con una fisura, que poco después se estrecha mucho.

 

Muy cerca, Pedro entra en la MR83, que marco, es un tubo de 1 m. de ancho casi relleno y sin aire, luego llega a un meandro pozo, por el que casi termina la cuerda de 50 m. bajando unos 40 m.. Deja alguna cosilla por mirar sin mucho interés.

 

Seguimos bajando por el camino y al lado del cruce con la finca de Gato, hay un agujero tapado con troncos, que baja unos 4 m., abajo hay cantos rodados en una salita, no se marca.

Finalmente bajamos a la finca de Estandia, pasamos junto a la amplia sima rodeada de muro y arboles y poco después sobre ella a unos 30 m., hay una grieta con un gran bloque sobre ella. Pedro se cuela por un lado muy estrecho y baja unos 20 m. en rampa, limpia una ventana en el suelo y trepa hasta una cabecera de una diaclasa que baja bastante, sube dejando las placas. La marco como MR84

Bajamos por las fincas hasta la carretera de Guardamino


 FECHA:08 del 09 de 2021

LUGAR: Moro MR84

PARTICIPANTES : Pedro y Ángel .

Pedro tiene fiesta así que volvemos a la sima de Estandia II, MR84 a terminar de bajarla, la idea es volver a comer.

Pedro instala de nuevo el primer pozo de unos 20 m. y luego el segundo, que es estrecho. A unos 4 m. hay un paso muy estrecho que solo pasa él y luego otro con colada que consigue abrir con la maza.

Baja bastante y desaparece, se le oye una hora después, ha bajado unos 30 m. y llegado a una galería pisada y con pintada del AER, que por un extremo conecta con la sima de Estandia, ya que hay basura y esqueletos, aunque no se ve la luz.

Yo he hecho topo hasta la estrechez, salimos y desequipamos.

Bajamos a las 16:30, sin comer claro.

Ha sido un verano interesante de exploraciones en el macizo del Moro, que esperamos continuar el resto del año…