Sierra del Hornijo 16 de Mayo de 2026
El viernes ha diluviado y los ríos y cuevas están bastante
cargados, el pronóstico para el sábado no es claro y da lluvia por la mañana, así
que para este sábado tenemos dudas de a donde ir.
Finalmente pensamos en volver a la FU44 en la sierra del
Hornijo, donde llevamos mucho tiempo trabajando, siguiendo una corriente de
aire, que soñamos con que nos lleve a la gran cueva del Carcabon que se
encuentra 250 m, mas abajo.
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| Foto Marta |
Sobre las 9:30 quedamos en el club, con medio equipo, poco motivado para la tarea, ya que Cristóbal ha estado de fiesta la tarde anterior y a Zape, la lluvia que aun cae esta mañana, le produce mucha pereza.
Marta y Ángel se muestran más motivados y finalmente la
balanza cae en el lado de la exploración, frente a la idea de ir a comer cocido.
Eso si esperamos un rato a ver si los pronósticos se cumplen y deja de llover.
Al fin salimos
para valle y allí encontramos a Pedro, que también llega perjudicado por una
fiesta con sus alumnos.
Recogemos las mochilas y subimos con el terreno muy
embarrado, pero librándonos de la lluvia hasta que llegamos a la boca mas de
una hora después.
Allí decidimos comer aunque sea pronto, ya que en la punta es más incómodo.
Cristóbal saca un postre de su pueblo, que ha traído para colocar
las velas del cumple de Marta, que ha sido esta semana y que con su ilusión
habitual sopla varias veces.
Nos comemos el pastel y nos preparamos para entrar en la
cueva que traga aire, ya que en el exterior no debe de haber más de 11 grd.
En los pozos, el goteo es fuerte y nos moja un poco pero
nada excesivo.
Comenzamos el trabajo en la punta, que se sitúa en la base
de un pozo de 10 m., donde una zona estrecha con corriente de aire, nos obliga
a quitar piedras para poder pasar.
El eco que se oye al otro lado, nos motiva para trabajar tirando de las piedras hasta la base del pozo.
Trabajamos varias horas hasta que conseguimos llegar a un
punto, donde podemos tirar piedras al otro lado y las oímos caer más de 15 m.,
pero revotan mucho, lo que puede ser un síntoma de que delante no tenemos un
espacio amplio… Ya se verá..
Se hace tarde y estamos cansados, sobre todo Cristóbal que
ha trabajado toda la semana y no ha descansado bien, así que se sube el
primero, mientras los demás terminamos de sacar las últimas piedras.
La próxima vez esperamos resolver esta incógnita y ver que nos espera al otro lado, hoy de momento hemos celebrado el cumpleaños de Marta, como le gusta a ella, bajo tierra y con la ilusión de nuevos descubrimientos.
Cuando llegamos al exterior, sobre las 20:30, el día sigue
nublado y descendemos resbalando por el camino embarrado.
Al llegar a los coches nos despedimos de Pedro, que solo piensa en meterse en la cama y recuperarse de la noche anterior.
El resto nos vamos al Casa Montaña para cenar y seguir
celebrando el cumpleaños..

