viernes, 28 de febrero de 2025

Otros mundos 1 de 3.

                                                                                                      18-01 al 16-02/2025. Indonesia.

Fotos de varios miembros del grupo.

Esta historia se aleja un poco de las habituales que contamos en este blog, pero tiene el mismo espíritu y algunos de los mismos protagonistas.

Hablamos de un viaje casi a las antípodas. Al otro extremo del mundo, donde la jungla, los corales y los volcanes, han sustituido a los bosques de encinas que recorremos habitualmente.

Ha sido casi un mes de viaje, con algunos amigos de otras actividades como Marta y Patrick y Sandrine Degouve y otros nuevos, Eric, Eveline.,Jean Pierre, Isabelle y  Dani.

La secuencia empieza con el inevitable viaje en aviones, aeropuertos, aduanas. Para llegar a la ciudad de Sorong en la Papua Indonesia. Donde el calor y la lluvia te reciben para recordarte que ya estás en los trópicos.



Una tarde allí y por la noche tomamos un ferry nocturno, que en unas seis horas nos llevaría al archipiélago de Misool. Afortunadamente el barco dispone de literas que permiten dormir y descansar durante la travesía.

En el puerto de la pequeña isla de Yellu, descubrimos el hormiguero de centenares de personas acercándose al barco, en todo tipo de embarcaciones, para recoger las mercancías y cargar otras para seguir la travesía. Ya podemos apreciar la diversidad de razas, vestuarios y comidas que esta parte del mundo nos brinda. Es un caos controlado que parece funcionar.

También observamos algo que será una constante en el viaje y que supone casi la única mancha en este bonito entorno, es la basura plástica que flota por todas partes.

Nos recogen en un bote, y zarpamos para una travesía hasta una de las múltiples islas, del archipiélago, donde nos alojaremos en unas cabañas sobre pilotes en la playa.

Es el primer contacto con el entorno que nos rodeará durante casi doce días. Arenas blancas, palmeras y animales exóticos. Conocemos a alguno de los guías que nos acompañaran en las excursiones en Kayak que vamos a hacer y nos presentan los kayak, que usaremos en el viaje, algunos individuales y otros para dos personas. Como era de esperar, de nuevo mi tamaño no se ajusta bien a la bañera de la embarcación y mis piernas entran un poco justas, pero es lo que hay.

 Por la tarde, unos gritos de los habitantes del lugar nos avisan y nos acercamos a la playa donde una gran tortuga, acaba de poner huevos en un hoyo y se arrastra despacio hacia el agua sin que nuestra presencia parezca importarle. La freímos a fotos y la vemos alejarse en el agua.

Al día siguiente iniciamos el viaje entre las islas remando, entre pequeñas islotes cubiertos de jungla donde el agua ha excavado caprichosa formas en la caliza.

Descansamos en bonitas playas donde hacemos snorkel, sobre praderas de coral que nos fascinan con sus gamas de colores y los peces de todo tipo de tamaño y color que nos rodean.







La temperatura del agua es de casi 30 grd. así que lo único que limita nuestro buceo es el cansancio y la piel arrugada.

Las noches se van alternando entre hostel, sobre pilotes en el agua o campamentos de tiendas en las playas. Los días son recorridos a veces largos, remando por la costa para entrar en pequeñas y bonitas calas o visitar algunas cuevas escondidas en rincones ocultos.

Hacemos también una salida nocturna remando por un laberinto de piedras esculpidas por el agua. Las lluvias en general nos dan tregua y solo caen por la tarde noche, a veces con fuerza.

Visitamos una pequeña aldea sobre pilotes, donde los niños nos rodean mientras recorremos sus calles de tablones y de nuevo los plásticos flotantes están presentes por todas partes.




Entregamos en la escuela algunas pinturas que hemos traído y pasamos junto a la mezquita de baldosas verdes. La alegría de los niños es contagiosa y bromeamos con ellos.

Ascendemos a lo alto de algunos de los picachos que nos rodean y podemos contemplar desde allí la belleza del lugar.



Más snorkel en diversos lugares nos permiten descubrir la variedad de los corales.











La comida tiene como común denominador el siempre presente arroz, para desayunar, comer y cenar, pero luego puede estar acompañado de pescado o pollo y en general se come bien. Los días de campamento en la jungla, tenemos deshidratados, con más o menos gusto.

La semana final, remamos remontado un ancho río, hasta que las orillas se van acercando cubiertas de vegetación hasta casi cerrar el paso. Allí dejamos los kayak y montamos un campamento de tiendas en medio de la jungla.



Los mosquitos nos acosan y mi colchoneta hinchable también es deshinchable y me clavo el suelo en la espalda por la noche. Pero hacemos alguna excursión a cabañas de caza por estrechos senderos rodeados de todo tipo de plantas y grandes árboles.


Por último el viaje en kayak nos lleva a visitar algunas cavernas de la zona, una de ellas de gran tamaño y que se entra con los kayak navegando por su interior. También las enigmáticas pinturas que hay en las paredes sobre el agua a mucha altura.










Finalmente volvemos al puerto donde tomamos el ferry nocturno que nos devuelve a Sorong, donde el grupo de 9 personas que somos se divide, con algunos que regresan a Europa, Marta que se quedará una semana más por la zona, visitando otras islas y cuatro que volaremos a otro archipiélago, Sulawesi, con la idea de visitar volcanes.


Así comenzaba para algunos la segunda parte de este viaje a Otros Mundos.

viernes, 10 de enero de 2025

Trabajos navideños.

 

 02/01/2025. Mortillano.

Estamos en pleno periodo vacacional de navidades, lo que para algunos significa descanso, para otros se trata de doblar el lomo por amor al arte.

Hemos entrado ya en el nuevo año, pero nosotros seguimos pensando en los mismos agujeros que el año anterior, así que planeamos otro ataque a una pequeña torca en las laderas del Asón.

Solo hay tres personajes para la actividad de hoy, Ricardo, Pedro y Ángel, con las barrigas bien llenas de las comilonas navideñas y un tiempo frío con 3 grd. en Ramales.


Un cafetito después de recoger el material y salimos para Asón, donde la temperatura va aumentando según ascendemos y se nota mas la influencia del viento Sur.

El camino serpentea primero por un antiguo bosque de viejas encinas y robles, donde Pedro aprovecha para revisar todos los rincones que le llaman la atención, sin que consiga encontrar nada provechoso, pero que nos permite subir mas despacio y descansados.

Finalmente llegamos a nuestro objetivo, con el viento dándonos ya en la cara y una temperatura de 13 grd., lo que nos estimula para comer algo antes de entrar, que luego nos conocemos y no hay parada.

Por fin sobre las 13:00 entramos en el agujero que sopla ligeramente, pero afortunadamente no baja agua por las paredes.

Con un par de resaltes llegamos a la punta donde debemos emprender el trabajo, que empieza por sacar piedras y grava, que se quedó pendiente de la última visita a este "lindo" agujero.

Comienza a trabajar la cadena de individuos pasándose piedras de unos a otros para colocarlas, de la forma más estable posible, formando un muro al pie del último resalte de unos 5 m.

Las horas pasan y el muro va creciendo de forma que el resalte ya solo tiene unos 3 m., pero el espacio se va reduciendo y hay que ir pensando en otro sitio donde colocar las piedras.


También la bajada y subida del agujero se va haciendo más complicada a medida que profundizamos en la montaña.

Son ya las 20:30 y llevamos ya más de 8 horas trabajando en la torca, con lo que es hora de dejarlo. Un último vistazo del fondo por donde sale el aire, nos da cierta esperanza ya que las piedras parecen rodar, un poco mas abajo de una zona muy estrecha que aún requerirá bastante trabajo.

Salimos a la noche que sigue con fuerte viento y mas frío, son las 21:00 y aun nos queda más de 30 minutos de bajada, que hacemos vigilados por los ojos luminosos de lo que pensamos es un zorro.

Ha sido un día largo, de duro trabajo, que nos ha ayudado a bajar la comida navideña y a progresar un poco más en nuestro camino hacia las entrañas del macizo.


04/01/2025. Hornijo.

Sábado víspera de Reyes y algunos nos regalamos con una jornada de sudor en la sierra del Hornijo, para lo que quedamos a las 9:30 en el club, para recoger el material. Estamos cuatro, los Castreños, Cristóbal y Ángel, que tomamos un café poniéndonos al día de las actividades de cada uno, durante los días festivos que han pasado.

Salimos hacia Valle y tras coger las mochilas, salimos aún rodeados de la niebla que le cuesta disiparse, en esta mañana fría. Nos espera más de 1´5 h. de marcha ascendente, con el viento Sur, cada vez más presente que ayuda a subir la temperatura.

Una vez en la boca de la cueva que hemos codificado como FU44, comprobamos que sopla ligeramente. Nos cambiamos y para dentro, con la duda de si las recientes lluvias habrán provocado que los pozos escurran mucha agua.

Afortunadamente aunque cae agua, no nos mojamos mucho bajando las cuerdas y llegamos a la base del penúltimo pozo sin mayores problemas. Decidimos comer allí ya que el último pozo donde vamos a trabajar solo presenta una pequeña repisa, para colocarnos antes de empezar las tareas de desescombro, que nos esperan hoy de nuevo.

Terminada la comida y antes de que nos enfriemos más, atacamos los últimos pasos estrechos y bajamos la cuerda del último pozo hasta la repisa. Allí parte una estrecha fisura por la que sale el aire y que tenemos la esperanza de que nos lleve a nuevos pozos, ya que este en el que nos encontramos se ciega y recoge el agua que llega  por un agujero, lo que hace imposible seguir por allí.

Instalamos un pequeño pasamanos para estar más cómodos y seguros en la repisa, desde la que se inicia un tubo que hemos ampliado en las últimas salidas. Nos vamos relevando en la punta del agujero y en las tareas de sacar piedras hacia afuera.



Las horas pasan y el avance se va notando, pero llega la hora de salir, y por delante aun tenemos una sección muy reducida de fisura, tras la que podría intuirse otro tramo un poco mas amplio, aunque no está nada claro. Son las 18:00 y salir de allí nos lleva casi 75 minutos, con algunas salidas de pozo un poco entretenidas.

En la boca el sentido del aire ha cambiado y la cueva traga aire, seguramente debido al fuerte viento sur que sopla en el exterior y que nos acompaña durante todo el camino de bajada, en la noche oscura casi sin luna.

Sobre las 20:30 llegamos al coche y nos vamos al Casa Montaña a tomar un refrigerio, donde nos encontramos con Cardín y familia, con los que nos quedamos a cenar.

El día termina en Ramales, donde hay fiesta en un bar y algunos prologan mucho la noche.

Los Reyes puede que nos traigan carbón no lo se.. pero seguro que nos traerán agujetas y material que lavar, pero creo que con el nuevo año, todos tenemos la ilusión de los niños para buscar nuevos descubrimientos en las cuevas de la comarca.

domingo, 8 de diciembre de 2024

Rubicera buscando otra “Première”, capitulo II.

 23/11/2024

En este articulo os contamos otra actividad más en la cueva de Rubicera, en busca de nuevas galerías, ”no pisadas”, que estén ocultas detrás de un bloque, o en lo alto de una escalada o…

Durante la semana ha habido dos días de bastante lluvia y los ríos están cargados, por tanto ir a los agujeros con estrecheces húmedas no apetece mucho.

Foto Marta

 Decidimos ir a las zonas fósiles de Rubicera para no mojarnos los pies, si el fuerte viento sur nos deja llegar. Estaremos seis personajes, David, Zape, Marta, Cristóbal, Pedro y Ángel.

Quedamos con David en el club sobre las 9:30 y tras coger material para hacer dos equipos de escalada, salimos en dos coches hasta Asón, donde paramos para un café, aunque casi no hay sitio para aparcar.

Nos encontramos con los sorianos que van a cueva Fresca, para seguir el gran curro de forzar los pasos del cañón Rojo, que llevan realizando desde hace mucho tiempo. Nos comentan que llevan barritas de torrezno, así que energía no les faltará.



 Despues subimos hasta los Collados, con la cascada tirando bastante agua que lleva el viento; luego dejamos los coches con fuerte viento no muy caliente, que nos acosa en las cornisas. Cambiamos alguna cuerda al inicio de los pasamanos, que tienen mucho goteo.

Una vez en la boca nos cambiamos y para dentro sobre las 12:00, con bastante aire saliendo por la boca de la cueva. En la lavadora baja bastante agua.

Vamos todos juntos hasta poco después del P50, donde David y yo empezaremos algunos trabajos de topografía, para cuadrar mejor nuestros datos. Pero antes comemos un poco. Son las 13:00.

 Los otros equipos se van por delante y nosotros avanzamos detrás con más calma, pero la topografía va bastante rápida y llegamos a la zona de bajada al río, donde Marta acaba de alcanzar su objetivo de hoy. Se trata de una galería colgada al otro lado del río, que llega del Acebo y la Teta y en la que no hemos visto trazas de haber sido escalada.

Le gritamos interrogándola sobre si ha llegado a terreno virgen, con la tensión de esperar su respuesta que nos puede hablar de una “Premiere”. Por fin nos dice que hay huellas y un cordino de descuelgue. Está claro que han subido hasta allí, no sabemos aún por donde. La decepción es evidente, pero ya estamos acostumbrados. Al menos Marta dice que la galería es bonita aunque corta.

Foto Marta

 Mientras Marta y Cristóbal se bajan de la galería, David y yo enlazamos la topo con otros puntos que ya tenemos y volvemos de nuevo al cruce, en búsqueda del resto de personal.

Pronto los encontramos en un paso entre bloques, que hay sobre el río por donde han ido Pedro y Zape y luego los andaluces. Bajando entre los bloques se llega a un nivel sobre el río, con la típica forma de T invertida. Allí mismo, a la izquierda arranca una galería, que nos dicen los amigos que la han seguido y llega también a la sala del rio Perdido; es decir, va por debajo y más al este que la galería triangular arenosa que conocemos bien. Tiene alguna zona de bloques que dificulta el paso, pero la misma forma.

David y yo vamos con la topo para tener claro por dónde pasa esta galería. En su final más cerca del río hay spit viejos, así que han debido de bajar a la sala por allí.

Salimos de la zona, sin saber bien qué hacer. Propongo ir a la zona del Libro y revisar las galerías que salen hacia el Oeste y completar la poligonal.

Foto Marta

Dejamos las sacas en el cruce y vamos al libro, que está carbonizado por la humedad; luego seguimos río arriba.

En el cruce de antes del Acebo, hacemos dos equipos. Cristóbal y Zape van por la galería del Acebo y llegarán hasta la gran chimenea que cierra esa zona.

Foto Marta

El resto seguimos la galería de la izquierda al principio amplia con bloques, hasta que se va estrechando con montones de tubos paralelos interconectados.

Debajo se oye el río que debe de ser el de la Teta, hasta una fisura perpendicular que corta la galería y ya se pierde el río.

Seguimos por los tubos muy pisados y con aire y barro, hasta una zona estrecha, donde nos damos la vuelta y volvemos haciendo la poligonal.

 

Foto Marta

Como estos no han llegado, seguimos con la poligonal hasta encontrarlos cerca de la ventana del  río del Acebo, donde termino la topo.

Ellos han llegado hasta la chimenea, comprobado que baja aire por ella y que la roca permitiría escalarla si lo consideramos oportuno.

De salida nos llevamos el libro pues ya no se puede escribir nada sobre él; se han perdido algunas páginas y si lo dejamos más se volverá ilegible.

Salimos rápidos hasta la sala de bloques encima del pozo Chocolate y seguimos hasta donde comimos para picar un poco y seguir saliendo a paso ligero.

A las 20:45 estamos en la boca, con la foto de rigor y cargando las mochilas.

Foto Marta

 El camino de vuelta esta muy ventilado y al final del pasamanos el viento casi nos tumba.

Llegamos a los coches sobre las 22:00 y nos despedimos de David, que mañana tiene caza.

Bajamos donde Margari para cenar y nos encontramos con Juan Casero, su mujer y otros cuatro de la SEII.

Hablamos de los achaques de cada uno y de las ventajas de la jubilación. Le pregunto por algún rincón de la cueva y de nuevo demuestra la buena memoria y conocimiento de la red, que atesora. Quedamos en vernos algún día y hablar de esta gran cueva, que él tuvo la suerte de recorrer en “Premiere”.

Cenamos bien y sobre las 01:00, en el pueblo, pero en la carretera hay ramas de árboles que ha tirado el fuerte viento y que hay que quitar para poder pasar.

Ha sido un bonito día de espeleo: aunque tampoco nos ha brindado una Premiere, sí nos ha permitido conocer nuevas galerías de esta cueva, completar nuestros datos topográficos, disfrutar de los amigos y aprovechar para reírnos unos de otros como es habitual.

domingo, 1 de diciembre de 2024

Rubicera buscando otra “Première”, capitulo I.

 Mortillano   16/11/2024

En el mundo de la espeleo, los franceses suelen llamar “faire une première”, cuando se descubren galerías vírgenes, en las que no ha estado nadie antes. Esto para los espeleos es el sueño que nos impulsa para trabajar duro y superar los obstáculos que las cuevas nos presentan.

Nosotros llevamos años trabajando en la cueva de Rubicera, fascinados por esta bonita cavidad, que exploraron los colegas de la SEII. Hemos dado muchas vueltas, conociendo sus intrincados pasadizos interconectados y laberínticos.

La cueva nos regaló, no sin esfuerzo, el placer de disfrutar de casi 30 Km, de “Première”, que pudimos sumar  a los mas de 40 Km. explorados por la SEII.

Estas zonas nuevas en las que hemos trabajado los últimos años, no dan para más. Por tanto de nuevo volvemos a la tarea de revisar las zonas ya exploradas por los colegas, en busca de algún punto que se haya podido quedar olvidado, sobre todo si tenemos en cuenta la tarea ingente que afrontaron los espeleos de la SEII en esta gran red.

Es una actividad a veces frustrante, cuando haces escaladas para llegar a posibles galerías colgadas y descubres que ya se han explorado desde otro punto.

Pero la belleza de la cueva y de sus rincones, siempre merece la pena ser visitados. No es la emoción que provoca saber que estas en un terreno, no pisado y que no sabes a donde te llevará, pero se parece un poco, ya que para nosotros se trata de descubrir los secretos de esta compleja red, siempre con la esperanza de ver algún agujero que no este pisado.

Con esta mentalidad y propósito, hemos realizado este mes de Noviembre dos salidas a la cueva de Rubicera, de la primera de ella va este artículo.

Este sábado solo estamos dos individuos, Zape y Ángel, así que optamos por ir a Rubicera para terminar la escalada pendiente en la galería de la Cerradura. Es un posible tubo, con pocas posibilidades de continuación, pero no podemos dejar la zona sin intentar mirarlo.


Quedamos a las 9:30, en el club y recogemos mas pulse para unir a los de Zape, luego vamos hasta Ason, donde tomamos café en el Coventosa y subimos, es un día fresco por la mañana con 7 grd en Ramales, pero que va subiendo rápidamente con algo de sur.

Salimos de la furgo sobre las 10:45. En la rampa de yerba vemos que está muy erosionada por las cabras y las cornisas presentan más zonas hundidas y muchas zarzas. Las cuerdas están regular en algunos puntos.

 

Llegamos a la boca que sopla bastante, nos cambiamos y para dentro sobre las 12:00. Con una marcha ligera al ser solo dos y de piernas largas, mientras charlamos de temas varios.

Llegamos a la zona de la cerradura sobre las 13:30, seleccionamos material de lo que hay allí y comemos algo, que luego nos liamos y pasamos hambre.


 Vamos por la galería hasta la zona de la escalada, que acomete Zape con buena roca, por lo que avanza rápido y con una reunión intermedia en un gran puente, llega a lo alto, para confirmar que no hay nada. Bajamos dejando dos dynemas y dos placas.

Valoramos si hacer otra escalada más adelante pero el techo baja mucho y no merece la pena.

Son las 16:00 y nos volvemos pensando que podemos hacer. Decidimos bajar un rato por el río de la travesía, para revisar posibles niveles colgados

Recogemos 3 cuerdas de 25 m. y el material de instalación con idea de subirlo hasta el nido de material al inicio del río.

Bajamos al río, dejamos las sacas y caminamos rio abajo, con algunos puntos en los que el agua nos llega a las rodillas. 

 Pronto vemos repisas superiores con galerías. Zape sube a una y encuentra hitos y puntos de topo. Esta claro que los colegas de la SEII han hecho un trabajo concienzudo y será difícil encontrar una nueva “Première”

Vemos otras zonas en general en la margen izquierda, que no tienen rastros de subida, aunque pueden ser solo bucles. Uno de estos tubos superiores, tiene a continuación una zona de bloques caídos sobre el río, lo que puede indicar galería superior, pero es solo teoría. Habría que subir al tubo y esperar que no  hayan llegado por otro sitio. En cualquier caso puede ser un objetivo para el futuro.

 

Llegamos a una zona ancha donde a la izquierda hay una gran repisa a 1,5 m de altura y llega una galería amplia con aire que nos da en la cara. Subimos por ella sobre un estrato de arenisca y que va haciendo curvas, estrechándose un poco hasta los 3 m. y unos 4 m. de alto. En algunos puntos llegan fuertes goteos y corre un pozo de agua por el suelo.

Llegamos a una amplia ventana sobre una gran sala, y se oye un río. Parece que hemos llegado a la sala del Rio Perdido por otro camino. Vemos viejos spit que nos indican que han bajado por allí a la sala, con un resalte de unos 20 m. hasta una rampa de piedras.

Con los focos intuimos el río al otro extremo y sobre él lo que parece galería colgada aunque no está claro. Llega mucho aire.

Volvemos y bajamos más por el río hasta un cruce, donde a la izquierda, una fisura alta se hace mas ancha arriba, pero hay que escalar y no vemos huellas, por abajo el meandro es estrecho pero Zape avanza un rato sin tener claro si está mirado o no..

Yo mientras sigo hacia abajo. Allí mismo el rio se incrusta en los estratos con 1 m. de ancho, pero se sigue por arriba manteniendo en nivel por grandes cornisas. En un punto hay que saltar el desfonde para pasar al otro lado. La zona tiene unos 7 m. de ancho y 3 de alto. Es el inicio de la galería Real

Pronto se convierte solo en un meandro de 1 m. de ancho sobre suelo de areniscas, que va haciendo giros, hasta una salita en forma de gran gours fósil, que hay que destrepar por la derecha. Siguen otros tramos de meandro con giros y nueva salida a gour con destrepe, donde me paro para esperar a Zape que no llega.

Vuelvo y llego al cruce, pero no oigo a Zape hasta un rato después, resulta que él ha seguido por el rio hasta que cubría mucho.

Volvemos hasta la cuerda donde están las sacas y de allí salimos sobre las 18:15, hacia el exterior, de nuevo ligeros al ser pocos y no tener que esperar en los pasos y cuerdas.

Llegamos a la calle en 1:45 h. y la noche esta agradable con luna llena y buena temperatura, aun nos queda  otra hora de camino, con alguna cuesta que nos hace sudar de modo que llegamos al coche sobre las 21:15.

Bajamos a Ason y cenamos cabrito donde Margari para recuperar las fuerzas.

Ha sido un buen día de espeleo, que no nos ha regalado ninguna “Première”, pero si bonitos rincones para recorrer y algún posible objetivo que nos ilusiona.