martes, 23 de enero de 2018

La exploración siempre da sorpresas...

Días 20 y 21 de Enero de 2018


Marta tiene mono de cuevas y toca arrebato para ir de vivac a Rubicera. Los pronósticos a principio de semana eran muy malos y vista a experiencia de la vez anterior es para pensarlo, pero finalmente la cosa mejora y no dan lluvia para el sábado .Nos juntamos cinco satélites para ir un par de días de exploración. Cristobal, Zape, Marta, Angel y Olga de Logroño que ha vuelto hace poco de un viajecito de cinco años en bicicleta por todo el mundo y se reincorpora a la espeleo.
Vamos tarde, ya que en Asón, Chichi ya ha terminado de pelar las patatas del sábado y nos sirve el café ritual..
El aparcamiento habitual está muy embarrado y dejamos los coches mas lejos, completamos las mochilas y salimos a las 10:30 camino de la boca con un fuerte viento.
Llegamos sin novedad a la boca y tras cambiarnos iniciamos con calma el camino al vivac, tratando de explicar a Olga la configuración de las galerías por donde pasamos. El río esta alto pero no mucho, por lo que casi todos llegamos al vivac sin meter la pata, menos el Cañetero, que ha estrenado botas de siete leguas y no atina con los charcos.
Comemos en el vivac y salimos hacia la punta , pasando junto a las cascadas del río Toxe que viene bastante cargado y ruidoso.

Foto Marta
Llegamos a la zona del P70, donde los andaluces seguirán con su largo pasamanos en busca de una posible galería al otro lado del pozo.
Foto Marta

Los tres restantes nos dividimos en dos equipos, mientras Zape y Angel, escalan un amplio tubo, Olga revisará un laminador cercano que vimos la última vez.
La escalada es sencilla y pronto llegamos a un laminador horizontal , que corta el tubo unos 17 m. mas arriba. Mientras Zape revisa un desfonde lateral veo una luz y me doy cuenta de que es Olga que llega al mismo punto por el laminador que esta recorriendo.
Foto Marta

Nos juntamos y mientras Olga asegura a Zape, en otra corta escalada a lo alto de la fisura, yo voy haciendo la topo. La escalada no lleva a ninguna parte y nos retiramos topografiando el laminador y desequipando la escalada. Al llegar a la sala de la Momia Verde, Olga descubre un par de fósiles de amonites.
El trio calavera vamos a revisar una cornisa elevada sobre la galería que lleva al P70, mientras oímos a los andaluces que están desequipando el pasamanos tras no llegar a ninguna parte o mas bien a otro pozo paralelo al P70.
Foto Marta

En el impás llevo a Olga a visitar el oso que encontramos hace unos años cuando llegamos a esta zona. Marta le ha contado “maravillas” del “cadáver” del oso, pero lo ha hecho en andaluz, por que Olga se espera encontrar casi a un oso rugiendo entre los bloques, por lo que cuando le enseño los blancos huesos, parece desilusionada..
Volvemos donde Zape y le aseguro en una travesía delicada hacia uno tubos. Terminado e paso le sigo y llegamos a un desfonde sobre el P70, por un cruce seguimos hasta alcanzar otro desfonde sobre el pozo. El resto de tubos son demasiado pequeños y nos retiramos topografiando la zona.
Nos reunimos todos en la galería principal y tenemos una montaña de material que sacar de allí. Afortunadamente una parte se quedará cerca para una futura revisión de un meandro que hay en las gateras y otra parte algo mas lejos para otra escalada que hemos decidido acometer para revisar unos tubos.
Ascendemos el pozo de conexión con la sala y seguimos por las zonas bajas hasta la salita redonda que hay en esa zona. Zape husmea y revisa una fisura que corta la sala y en cuyo lateral parece que se agranda lo suficiente para intentar pasar.
Cristobal fuerza el paso y desaparece durante un buen rato, lo que siempre es buen síntoma. Retorna y de primeras dice que no hay nada, pero ante nuestro escepticismo confiesa la verdad y habla de una bonita y amplia galería.
Foto Marta

Foto Marta

Es tarde y estamos cansados, pero el hambre de exploración es mas fuerte y decidimos hacer al menos un tramo de topo a ver como evoluciona esta “galería Escondida”. Entran todos por la estrecha entrada sin problemas pero yo no estoy tan estilizado y mis costillas no pasan por la parte alta donde han entrado ellos. Afortunadamente cavando por debajo del paso en el grijo, es posible arrastrarse y consigo pasar por la gatera descendente hasta un resalte en cuyo fondo una gatera ascendente con grijo en el suelo termina en una galería de mas amplitud con un cruce que lleva a un pozo estrecho. Siguiendo a la derecha la galería aumenta de tamaño y una salita con un destrepe y otro pequeño pozo en su base, da paso a una bonita galería de unos 4  m. de ancho por 2 m. de altura, con suelo arenoso y muy cristalizada de gran belleza con paredes brillantes, que desciende durante mas de 300 m. Olga que va en punta adelantada vuelve con malas noticias indicando que la galería se cierra y no ha visto ninguna continuación.
Avanzamos topografiando y se confirma el fin de la ilusión. Volvemos revisando todos los cruces y haciendo alguna foto a restos de posible lirones , aunque parecen mas pequeños y alargados que los habituales que vemos en otros puntos.
Foto Marta

Zape entra en una estrecha gatera y avanza hasta salir a mitad del primer pozo, donde habla con los otros y cierra la poligonal.
Salimos de esta nueva zona, algunos con mas facilidad que otros y tras beber un poco, emprendemos el camino de retorno al vivac, dejando otro nido de material para la escalada prevista.
Foto Marta

Por fin a las 00:30 estamos en el vivac tras una actividad de 14 horas, que se ha saldado con 528 m. de nuevas galerías exploradas, algunas muy bonitas.
Mientras cenamos Olga nos cuenta historias de la Siberia invernal y los problemas que conlleva sobrevivir con esas temperaturas bajo cero, donde hasta las cosas más sencillas se convierten en una experiencia. Por tanto las incomodidades de nuestro vivac 5 estrellas, no nos parecen tan grandes después de lo escuchado a Olga.
Sobre las 02:00 estamos en el saco pensando en la comilona que nos daremos mañana en Ason, si es que nos levantamos a tiempo.
Son casi las 10 cuando nos levantamos y preparamos el desayuno y dejamos el vivac listo para revista. Hay una montaña de material en el vivac que hay que ir moviendo hacia la calle u otros puntos de la cueva en exploración.
Cargamos lo que podemos e iniciamos la ascensión hasta los niveles superiores. Llegamos al río que también esta crecido pero no tanto como la última vez y pasamos sin problemas hacia la galería del chocolate, donde llegamos solo los chicos. Tras un rato de espera Cristobal se vuelve a buscar a las chicas y yo le digo que seguramente están entretenidas mirando las anotaciones del libro de la travesía del Acebo.
Finalmente resulta que el “Triangulo de las Bermudas”, se había tragado a Marta de nuevo.. para que luego digan que el hombre es el único que tropieza dos veces en la misma piedra…
Rescatadas las intrépidas exploradoras ascendemos el pozo y  Zape y yo revisamos algunas posibles escaladas, mientras Olga visita por su cuenta alguna galería lateral.
Hacemos un nuevo nido de material para otras exploraciones y tomamos rumbo a la calle salivando pensando en la comida.
Foto Marta

Llegamos alas 14:30 a la boca y con buen tiempo para variar caminamos hasta el coche y de seguido al bar de Margari, donde somos torturados por la espera necesaria para conseguir mesa y saciar nuestros más bajos instintos, aunque Zape esta a dieta y solo se come dos platos de cocido y trata de robar el postre de Marta..
Así como casi siempre termina esta historia de espeleólogos… Bueno falta lo de lavar el material, curar los golpes, pasar la topo y fanfarronear en el bar…

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