martes, 22 de marzo de 2022

Proyecciones y Prospecciones.

 

18 y 19 Marzo de 2022

 Este fin de semana hemos organizado junto al ayuntamiento de Ramales de la Victoria, unas Jornadas de divulgación de la  Espeleología, con tres proyecciones.

El viernes sobre Grandes cavidades en el entorno de Ramales y el sábado dos proyecciones más sobre Las exploraciones en el Mortillano y otra que dio Zape sobre las exploraciones de Castil en los Picos de Europa.


 

La asistencia no ha estado mal para una actividad minoritaria con la espeleo, y el salón de actos estaba casi lleno, aunque la presencia de espeleólogos se limitaba a la de los colegas, salvo el sábado que vinieron más colegas de Galdames para ver las proyecciones.

Como siempre es difícil ajustar charlas para personas conocedoras de la espeleo y otras que no, pero bueno creo que se desarrollaron razonablemente y con las criticas habituales sobre la música, lo feos que son los ponentes o que no diéramos canapés .. Lo normal.

En cualquier caso es de agradecer, el apoyo del ayuntamiento de Ramales a la espeleología en la zona, tanto con la organización de actividades, como a las entidades que hay en el pueblo relacionado con la Espeleología.

 





 Sábado 18. Prospección en el Mortillano

Como tenemos proyección por la tarde hay que buscar una actividad corta, en la que no nos liemos. Así que los que estamos, Wichi, Pedro y yo, decidimos hacer una prospección-parrillada, que es un campo que dominamos bien.

Wichi compra el material técnico y luego cogemos algunos trastos del club y tomamos el café de rigor, con una calma que nos es digna de unos deportistas de élite como nosotros…..

El día es de viento sur, bastante cálido en Ramales, pero más frío en la zona de Entremazos, por lo menos hasta que el terreno nos protege un poco. El paisaje invernal permite ver bien las dolinas, que en otras estaciones están cubiertas de helechos y maleza.


Llegamos a la gran dolina boscosa que es nuestro objetivo para hoy, ya que en uno de sus bordes hay una antigua cueva explorada por la SEII que pretendemos revisar, pero lo primero es lo primero y en cuanto posamos las mochilas, Wichi inicia el ritual y prepara una brocheta de panceta.

Mientras, Pedro se pone el mono y se cuela por la estrecha boca para hacer un reconocimiento, que no le lleva mucho tiempo y vuelve rápido por si se pierde la comida que con unos tragantuas como nosotros nunca se sabe.

Los manjares están listos y los devoramos con deleite, junto con las cervezas protocolarias que hemos subido.


La verdad es que dan mas ganas de quedarse fuera con el bocata que entrar en el agujero, pero nuestra gran entereza y espíritu aventurero nos impulsan..jjj. Así que nos vestimos de monigotes y para dentro.

El primer tramo de gatera descendente con giro, me hace retorcerme, hasta llegar a unos bloques que se destrepan. Sale aire por la boca lo que es buena señal y tras un paso bajo nos encontramos con una bonita galería, con forma de cerradura que conduce a una alta sala, con una chimenea por la que llega agua.

 

Antes hemos pasado junto a los huesos de un oso, que debió hacer allí su última hibernación.

La sala tiene una gatera final que da a la base de dos pozos paralelos, pero antes la SEII, hizo una escalada por lo que vemos a pelo.. Ya se sabe que en aquella época eran mucho más bravos. 

 

Wichi inicia la escalada con una trepada, pero mas modernos, lo asegura con unos pulse y llega a la zona superior sin mas problemas. Allí hay algún anclaje viejo que aprovechamos para llegar hasta una fisura vertical muy estrecha por donde llega el aire. Seria necesario mucho trabajo para pasar y parece que se trata de una fisura ascendente, que probablemente conecte con alguna boca superior.



 

Decidimos dejarlo al menos por el momento y nos bajamos de allí desequipando. Hacemos algunas fotos y salimos al exterior a una hora muy temprana, que Pedro aun no ha terminado su proyección y quiere pulirla un poco.

 

 

 

  


Bajamos con calma revisando algunos objetivos y luego al bar , para tomar unas cervezas que nos calienten antes de enfrentarnos al público que seguro que abarrotara la sala..

No ha sido una jornada que marque un hito es la espeleología pero lo hemos pasado bien y rico..

 


miércoles, 2 de marzo de 2022

Rubicera return..

 

26-Febrero de 2022, Mortillano, Soba

Llevamos casi un año sin volver por esta cueva, en la que tantas horas hemos metido. Las campañas de verano, el COVID, las lesiones y otras exploraciones, nos han mantenido lejos de esta bonita cavidad.

La idea inicial de ir al vivac, se aplaza por que somos pocos y con ganas de cenar en el bar, así que lo cambiamos por un ataque relámpago, que implica una buena tunda de paseo de ida y vuelta.

Estamos cuatro, los castreños, Pedro y yo, que hacemos la parada habitual en Ason para tomar un café y luego subimos hasta los Collados, donde dejamos los coches y tomamos las pesadas mochilas. El día que ha amanecido muy frio, se va templando y el sol nos acompaña dando luz al bonito paisaje invernal del Asón.


Con las conversaciones habituales, llegamos a la rampa de yerba, donde solemos poner una cuerda que escondemos en una grieta, pero o.o. La cuerda no está, parece que el pastor nos ha pillado el truco y la cuerda estará ahora atando alguna cabra de la comarca. Afortunadamente el terreno no está muy húmedo y con mucho cuidado bajamos las rampas, para tomar los pasamanos y bajar luego a la boca de la cueva.

 Son casi las 12:00 cuando entramos en la boca y tomamos los caminos que conocemos bien. Amplias galerías, paso estrecho, mas galerías medias, de nuevo grandes, pozo del Chocolate meandros incomodos, río,… Cuando subimos a las galerías superiores son casi las 13:30 y como allí nos vamos a separar, hacemos una parada para comer.

 Repuestas las fuerzas, hacemos dos equipos. Los castreños irán a la punta donde hace tiempo vimos en cabecera de una amplio pozo, un posible tubo colgado, que permita avanzar a ese nivel, aunque se trata de una escalada larga y descubrimos que no hemos traído estribos.. Pero Zape es muy apañado y seguro que se busca la vida.

Pedro y yo iremos a revisar y hacer poligonal de una zona de tubos explorada por la SEII, de la que no tenemos información y por tanto se parece un poco a explorar..

Nos despedimos y quedamos sobre las 18:00 para vernos de nuevo las caras.

Pedro y yo dejamos el material y solo con lo de topo y fotos tomamos los estrechos tubos, que en principio son bastante pequeños e incomodos, pero que poco a poco, van cogiendo tamaño hasta llegar a un amplio tubo de más de 4 m. de diámetro y muy relleno de arena.

 

Tomamos a la izquierda y pronto se suceden los cruces hacia nuevos tubos de diversos diámetros. Seguimos el mas importante y tras unas vadinas fósiles, nos deja en un pozo por el cae agua y al otro lado se ven nuevas galerías.




 

Volvemos al cruce anterior y llegamos a una sala de bloques con tubos en el techo y un paso bajo, que nos lleva a nuevos tubos de mas de 8 m. de ancho, con montones de cruces. Pensamos en lo mucho que habrán disfrutado los colegas de la SEII, explorando este bonito laberinto de  galerías. Vamos haciendo topo para saber donde andamos y poder relacionar estas redes con las nuevas que hemos encontrado en esta gran cueva. No es fácil tener que repetir el trabajo ya realizado por otros espeleólogos, pero bueno es lo que toca si queremos unir nuestros trabajos y poder conocer bien todos los niveles y rincones del Mortillano.

La galería principal nos lleva en un momento dado sobre un balcón, donde se oye el ruido de un rio abajo, que no puede ser otro, que el río de la travesía como nos confirma la topo. Continuamos por unos conductos de tamaño medio, que nos llevan de nuevo a otra ancha galería de más de 11 m. y con el suelo de arena y colada. Tomando el camino de la izquierda pronto de nuevo salimos a un balcón sobre el río.

 Volvemos en sentido contrario en esta galería, siguiendo el sendero en la arena que los colegas de la SEII han mantenido para no desfigurar mucho el suelo de la galería. De nuevo dejamos muchos cruces a ambos lados, algunos de ellos vírgenes y en los que Pedro se adentra a rastras bastantes metros, con su persistencia habitual. Yo sigo con la topo del eje principal hasta desembocar en lo alto de un amplio cañón que unos 10 m. mas abajo tienen un suelo de bloques, al que en ese punto parece que no se ha bajado, por lo que deduzco que hay otras galerías que puentean el cañón.

Vuelvo atrás y efectivamente unos tubos más altos, me permiten avanzar  paralelo al cañón hasta otro balcón, donde me doy la vuelta.

Busco a Pedro y le grito, pero no oigo nada, así que deambulo por la zona esperando que este vivo. Por fin le oigo volver gruñendo de una pesada excursión por uno de los tubos, que dice sigue después de un paso estrecho. 

 

 Se nos hace tarde para la cita, así que volvemos haciendo alguna foto y revisando alguno de los cruces más importantes, de este autentico laberinto disfrutan para cualquier explorador subterráneo.

Foto Marta

 

Foto Marta
 

Llegamos alas 18:15 a la cita con los castreños, pero aún no han llegado, lo que me anima a pensar que tal vez tengamos suerte y el tubo colgado continúe. De momento bebemos y comemos algo, y cuando estamos pensando en ir a su encuentro, oímos sus voces en la larga galería.

 

El informe no es bueno, ya que han alcanzado el tubo, pero este se desfonda pronto sobre el pozo, sin aportarnos el ansiado nivel perdido. Han continuado luego equipando un pozo que estamos revisando y mas tarde han vuelto a la cita. Lo bueno es que la rodilla de Marta no le ha dado muchos problemas y ella ha disfrutado como en los viejos tiempos de la cueva.



Unas gominolas y emprendemos el retorno a la superficie, pensando ya en la cena que nos vamos a dar donde Margari, pero aun nos quedan casi dos horas de ascenso hasta la boca, donde hacemos la foto de rigor.

 


 Cargamos las mochilas y con una noche oscura pero no muy fría, emprendemos el ascenso por las duras rampas de yerba, para una hora después llegar al coche, cambiarnos y despedirnos de Pedro, que tiene invitadas en casa y tiene que hacer de anfitrión el pobre o las pobres.

 

Foto Marta

Nosotros bajamos a Asón y charlamos un rato en la barra con Margari y Chichi, antes de entrar al comedor y reponer fuerzas. Zape duda de si pedirse un cocido y luego cabrito y luego…

 Marta apenas puede cenar con un fuerte dolor de espalda la pobre, pero es una chica muy dura y mira sin extrañarse como nosotros devoramos su plato.

 

En Ramales nos despedimos esperando que la espalada de Marta mejore pronto.

 El resumen del día, no puede ser brillante, ya que no hemos encontrado ningún terreno virgen que explorar, pero si hemos disfrutado de bonitas galerías, que de todas formas, nos abren puertas a posibles exploraciones en el futuro.. Sigue el juego y nadie dijo que fuera fácil.

Foto Marta

 Además lo más importante lo hemos pasado bien, con buena conversación y viendo a Marta volver a disfrutar de la espeleo.

 

 

 

 

 

lunes, 14 de febrero de 2022

El hilo de la madeja en la Torca de Cubillones

Hornijo, 12-Febrero de 2022

Llevamos meses que las visitas a las cuevas en las que trabajamos, nunca superan los 3 o 4 espeleólogos, así que hoy casi podemos decir que hoy tenemos una autentica aglomeración  en la expedición a la Torca de Cubillones.

Hasta ha venido Moisés, que ha tenido que buscar su material perdido en el trastero dese hace años y ver un tutorial de internet para recordar como se usa. Marta también vuelve a la sima después de meses de morderse los labios sin poder venir por sus lesiones, y lo hace loca  de alegría y muy motivada.

El resto lo formamos Zape, Pedro, Cristóbal y su costilla lesionada y yo mismo.

El día anterior ha llovido aunque en Ramales no parece que mucho y el día amanece con nubes en el valle que se van levantando poco a poco.

Tras un briefing  de esos para ver que material llevamos a la sima, que se resuelve como siempre si concretar mucho, vamos al Willy a tomar café, pinchos, copas.. a no eso al salir..

Subimos todos al carromato de Zape y tomamos camino de Ancillo, donde las nubes ya no tapan el cielo y hace sol.

Cargamos las mochilas e iniciamos el ascenso por los caminos más embarrados de lo esperado, lo que indica que ha llovido más por esta zona y que es posible que nos mojemos en la sima.

Moi que no ha estado nunca por este lapiaz, observa lo salvaje de la zona y lo lejos que está la sima, lo que le plantea la duda de si no es mejor entrar por Carcabon.

 Llegamos a la boca y se plantean opciones más inteligentes como no entrar en la cueva y comer el bocadillo al sol. Pero la motivación de Marta y la falta de criterio que tenemos los que nos dedicamos a esta actividad masoquista, se imponen y para las 12:00 todos nos enganchamos a las cuerdas y tomamos el camino vertical.

 Por el camino recogemos un bidón cortado para recoger agua en la sala, ya que solo hay un goteo y tras la arrastrada en los tubos, llegamos a la sala superior, que Marta y Moi no han visto nunca. Bajamos a su fondo y recogemos la cuerda de 40 m. que había allí y que pensamos usar, para equipar una segunda vía de ascenso en la gran sala, que agilice el ascenso, ya que con seis individuos, la cosa se puede alargar mucho.

Llegados al Pozo del Toldo, comprobamos que las modificaciones solo desvían parte del agua que cae en el pozo y el resto sigue por la colada, empapando nuestra ropa mientras bajamos y seguro que mucho más al subir. La estrechez de la cabecera también ayuda a mojarnos, hasta que el pasamanos nos aleja lo suficiente del agua, hasta dejarnos caer en la negrura de la sala.

Marta y Moi disfrutan por primera vez de la sensación de ingravidez que produce bajar de una fina cuerda, rodeados de oscuridad en todas direcciones.

Le pasamos a Zape la punta de la cuerda que hay en la base y la ata a la de 40 m que ya cuelga del pasamanos, completando así una segunda vía de ascenso, aunque con un nudo que siempre incordia. Pedro y su miedo a las alturas bajan en último lugar, lo que le da mas merito a que quiera estar allí y dice poco de su sentido común.

Una vez todos reunidos en la base de la cuerda, nos sentamos a comer y charlar un poco, para a continuación recoger el material que hay allí y dirigirnos hacia la base de la escalada, a un tubo colgado que vimos Patrick y yo en la última salida  a esta cueva. Nos acompaña el eco de las gotas de agua al caer sobre el bidón, que hemos colocado en la base del goteo y que resuenan por toda la gran sala José Gambino.

El objetivo de hoy es encontrar el extremo del hilo, que siguiendolo nos lleve a la madeja que buscamos desde hace años con los colegas del SCD, en el fondo del macizo del Hornijo donde se encuentra la cueva del Carcabon.

Desde que hace algunos meses llegamos a esta impresionante sala y las primeras revisiones no mostraron la esperada galería, que nos facilitará la progresión, sabíamos que la exploración iba a ser larga y trabajosa, tratando de encontrar un oculto paso entre las montañas de bloques y piedras que contienen este gigante.

 

  Y así ha sido, varios descensos a la sala, numerosos resaltes y pozos bajados no nos han aportado la deseada continuación de la cueva. Pero si algo nos caracteriza aparte de nuestra falta de vida social y de sentido común, es la tozudez, así que de nuevo hoy recorreremos la sala, mirando debajo de los bloques mientras el equipo andaluz, escala en busca de un posible tubo oculto, en el extremo de una fisura horizontal en la pared sur de la sala.

Los escaladores inician su trabajo comunicándose en ese lenguaje lleno de Z que utilizan, mientras el resto nos dividimos en dos equipos. Zape y Moi con otro taladro, cuerdas y anclajes bajaran algunos resaltes que están pendientes, Pedro y yo, seguiremos la revisión de los bloques.



 

Localizo un pozo de boca amplia en mitad de los bloques y Zape y Moi se quedan bajándolo. Voy dejando papeles en los puntos revisados para no repetir.

 

Luego marco y bajo algunos huecos en la pared suroeste. Pedro se mete en una fisura horizontal y se cuela entre bloques hasta  un desfonde, que parece tener un poco de aire.

 

Llegan Zape y Moi que han bajado unos 25 m. pero se cierra sin mas. Bajan al fondo del gran hueco entre paredes y bloques que ya había mirado Zape y que se puede bajar destrepando pero en el fondo, hay pasos entre bloques que revisan sin que tengan continuación.

Luego miran la fisura de Pedro, y el pozo que hay cerca, ambos se cierran.


 

Yo he subido por la pared oeste, reviso algunos pasos y marco otros entre bloques que ya están mirados por Patrick o Pedro. En la zona más alta de la sala hay varios esqueletos de Lirones, que no me explico como han llegado hasta allí.

Frente a la puerta que forman dos grandes bloques apoyados, la pared está cubierta de colada y entre bloques marco un paso vertical entre piedras, que precisa cuerda, pero de poco interés. Algún paso más entre bloques con entrada y salida y desciendo por el lado este de la sala.


 

Nos reagrupamos todos de nuevo en la base de la escalada que están equipando en fijo los intrépidos exploradores, que nos informan de sus resultados a voces desde lo alto.

La escalada que empezó con buena roca, se ha complicado en su tramo final de mala roca, que ni los pulse, ni los dbz, han asegurado con fiabilidad, pero que el Cañetero ha resuelto lazando una formación con un depurado estilo de Yosemite.

Lo mejor ha sido el resultado de este esfuerzo, ya que parece que el tubo si se trata de una galería horizontal, de casi cinco metros de diámetro, que pronto está cortada por un pozo con varias vías y en frente del cual, se aprecia la continuación de la galería. 

 No parece haber corriente de aire clara, lo que sería la guinda del pastel. Pero también es verdad que los 12º que había el la boca esta mañana, se parecen mucho a los 12 o 13º que hay en la sala, por lo que en la sima hoy apenas se notaba corriente de aire.

Foto Marta

 




Foto Marta


 

En cualquier caso se trata de un gran descubrimiento que nos devuelve la moral y la esperanza de haber encontrado el extremo del hilo y de paso darle una gran alegría a Marta en su encuentro con la gran sala y la espeleo de exploración.

Foto Marta

 Ya es hora de volver, así que dejamos y contamos el material que nos queda y emprendemos el ascenso por las dos cuerdas, lo que agiliza bastante el tiempo necesario.

Foto Marta

Marta cronometra al escalador para ver el estado de forma de Moi y este no defrauda subiendo los 63 m. de la sala en solo seis minutos, que es lo que tardo yo en pensar como subo.

 


Foto Marta

 Ella tampoco lo hace mal y a pesar de la lesión y la convalecencia, sube en un periquete, lo que aumenta su alegría y nos espera en el pasamanos para hacernos alguna foto.

Foto Marta

  Subo el último parando mas veces que un caracol y resoplando como una locomotora, por lo que los poses de la fotos me vienen bien para afrontar el pasamanos.

Foto Marta

  Luego una buena mojadura en la estrechez y el pozo del Toldo y de nuevo alguna foto de Marta en la sala superior, antes de arrastrarnos por los tubos y remontar las cuerdas que nos devuelven al exterior sobre las 19:45.

Foto Marta

Nos quitamos los trastos y hacemos foto de rigor de la gran muchedumbre, que acudió hoy a la cueva. Luego descendemos rodeados de la niebla, tratando de encontrar el camino que no siempre está bien marcado. La cuesta final hasta los coches siempre requiere de un último esfuerzo, pensando ya en la cerveza que tomaremos con Wichi en el Willy.

Foto Marta

Ha sido un buen día de exploración y sobre todo gusta volver a ver un grupo numeroso de locos y mejor aún ver a Marta recuperada… que mas podemos pedir..

Ahora solo seguir el hilo que hemos encontrado y esperar que no se rompa. Veremos..